Apariencia
Apoyar a La Nueva Prensa

El antropocentrismo y el calentamiento global

En el Estado actual de Irán vivió un señor de nombre Zoroastro a quien no le agradaba la existencia de las deidades femeninas y masculinas, tampoco las acciones espirituales con la naturaleza. Este personaje creó el Zoroastrismo de donde nacen las religiones monoteístas (un solo dios y además, masculino), entre ellas el judaísmo, el cristianismo y el islam.

La religión cristiana inició en Asia y se extendió a Europa, de allí pasó a la modernidad centralizada en Roma y Constantinopla, dos ciudades capitales del imperio romano, en donde se estructuró como la religión católica. Ésto ocurre muchos siglos después de que el teólogo alemán Martín Lutero protestara por los actos religiosos de los católicos y se revelara, dando como resultado el cristianismo protestante.

Es en el año 1492 que los católicos de lo que hoy conocemos como España, expulsaron a los árabes de los Omeyas de esta Península. A su vez, los árabes llegaron a nuestro continente, que hoy posee el nombre de América en honor a un católico europeo, y de esa manera se da inicio al délito de Genocidio por las acciones de los paramilitares de lo que hoy sería el imperio Católico de España.

Este imperio gana la guerra. Extinguieron, desplazaron, desposecionaron y esclavizaron a las personas de distintos pueblos originarios, para luego imponer su religión católica con su pensamiento eurocentrista, la lengua castellana, leyes europeas y la ideología del antropocentrismo.

En el año 1500, este imperio llega a las territorialidades de lo que hoy es la república donde estamos, con el Antropocentrismo. Es ahí donde se da inicio a las barbaridades de destrucción y aniquilación de la biodiversidad como los ecosistemas anfibios (Zenu, Ette enaka, Gunadhule). Montañas (Misak, Coconuco, Totoroes, Nasa, Pijao). Sabanas (Sáliba, Wamone, Jiwa), de la selva Amazónica (Murui, Cocama, Yagua, Andoque, Bora, Tikuna, Desano, Camsha, Inga, Siona). Bosques del Catatumbo y el Perijá (Yukpa, Barira). Montañas de la costa Caribe (Wiwa, Kogui y Kankuamo), de desierto (uaiu), bosques de la mar Pacifica (Eperara, wounan, Embera, Awa) etcétera.

Es así, como se da inicio a la aplicación del concepto de la modernidad europea expresado en el *Antropocentrismo: comienza la depredación de bosques, asesinando árboles para la acumulación del capital de unos cuantos paramilitares católicos españoles, creando fronteras agrícolas con la imposición de la ganadería europea (vacas, caballos, burros, cabras, ovejas..etc), contaminación de rios creando centros urbanos, robándose los alimentos de la biodiversidad (papa, maíz, cacao, quina.. entre otros productos), mínería que destruyó y contaminó afluentes de ríos, ciénagas y lagunas.

El Antropocentrismo hace parte de la educación repúblicana desde 1.819 y aún hoy, no hay intenciones de cambiarlo. Es toda una estructura pedagógica impartida y desarrollada por más de 450.000 docentes de la educación pública y privada, por docentes de universidades públicas y privadas, al igual que gran parte de la estructura de la religión monoteísta católica.

Hermanos de pueblos y naciones originarias, debemos resistir, proponer y seguir en la lucha para ir ganando espacio en el desarrollo intelectual para que los repúblicanos comprendan y asimilen los desastres causados por la práctica alienante del Antropocentrismo como eje ideológico de la educación repúblicana!

Es un deber político, moral, ético y estético seguir en la tarea plasmada por el Misak Trino Morales, el Coconuco Anatolio Quizás Guauña, el Pijao Alfonso Palma Capera, el Gunadule Abadio Green Stocel, el Wayuu Armando Wouriyu Valbuena, el Embera Luis Evelis Andrade Casama, el Kankuamo Luis Fernando Arias, el Yagua Orlando Rayo Acosta y el Sáliba Roselino Joropa.

2.517.000 personas con distintas historias de orígenes, diversos sistemas de conocimientos, territorialidades, espiritualidades, biodiversidad con sus ecosistemas que definen las economías, y los sistemas alimentarios acorde a la taxonomía vegetal y animal.

Las opiniones expresadas son responsabilidad exclusiva de su autor y no representan necesariamente la posición de La Nueva Prensa.

Delegado presidencial para la paz – Presidente de la Organización Nacional Indígena de Colombia ONIC (1999-2003).

Más de Armando Wouriyu Valbuena →