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Colombia sin toreo: ¡un sueño hecho realidad!

Toros imploraron con su mirada compasión cuando estuvieron doblegados en agonía y en sufrimiento ante el dolor profundo de banderillas y espadas que atravesaban su cuerpo, pero sobre todo el sentimiento de la indiferencia humana que celebraba el acto de barbarie disfrazado de luces, ignorando masivamente la violencia en contra de un Ser Sintiente.

Es increíble que  en Colombia haya existido una ley que reglamenta la forma de torturar y violentar a los toros, un sin sentido. Afortunadamente la sociedad colombiana evoluciona; esa ley morirá para siempre porque ¡llegó el fin de la tauromaquia!

El Congreso de la República ayer finalizó los cuatro debates para convertir la Prohibición de las Corridas de Toros en una realidad, anhelada por los colombianos, luchada por defensores de los animales y, en especial, por mis compañeros de la Coalición Colombia Sin Toreo, la cual tuve la oportunidad de liderar durante su proceso de creación y lograr en ese momento tan valiosa unión de construcción colectiva, en el año 2017, con el apoyo del gobierno nacional.

Han pasado tres gobiernos desde entonces y dicha coalición por un sueño común, conformada por organizaciones,  colectivos nacionales, internacionales y ciudadanos han sido el gran tesoro para los toros, porque no sucumbió a pesar de una y otra derrota. Recuerdo que presentamos un proyecto de ley de prohibición en el Ministerio del Interior cuando iba tomando fuerza en el Congreso la “regulación”, un planteamiento sin sentido que, básicamente, significaba ¡que sufra, pero más poquito!

Esta valiosa coalición a lo ancho y largo del país la consolidaron sus integrantes,  nunca paró de hacer marchas, expresiones culturales, artísticas, plantones, velatones, acciones espontaneas; se crearon nodos que inicialmente estuvieron en Bogotá, Valle, Medellín y Eje Cafetero, y así fue creciendo significativamente a medida que se consolidó el proceso con líderes en territorio y actividades simultáneas de impacto nacional.

También como parte de este proceso histórico que viene de décadas atrás, en buen momento la Corte Constitucional con su Sentencia 666 de 2010 ha sido y seguirá siendo el fundamento del deber constitucional de proteger a los animales como Seres Sintientes, pero además dando al Congreso de la República la responsabilidad de legislar sobre la prohibición o regulación de las corridas de toros.  Hoy Colombia dijo “Prohibición” y No Mas Olé.

No es cualquier cosa lo que se ha logrado como sociedad porque las corridas de toros, así como las corralejas, son escenarios que normalizan torturar y divertirse con la tortura, formando una sociedad que normaliza la violencia, normaliza la sangre, normaliza el sufrimiento de un ser con la capacidad de sufrir y sentir dolor (punto de máxima consideración). Cuando ello desensibiliza el corazón y transforma  la inocencia de los niños en normalización de la violencia, la sangre, la tortura,  la crueldad y la indiferencia ante el otro ser, el futuro de una sociedad esta perdido.

Llegó el momento de allanar un camino de no violencia a través del respeto por los animales en nuestro país, un camino de coexistencia en equilibrio y bienestar para todos, los humanos, los animales y la naturaleza.

Agradecimiento a todos quienes lo hicieron posible, los autores y ponentes del proyecto, al Congreso y a cada integrante de la Coalición Colombia Sin Toreo que por casi una década han luchado por este proyecto.

Sí se puede y este es un ejemplo para los colombianos que los sueños de sociedad justa cuando se trabajan con pasión, con argumentos, con estrategia, como proceso y colectivamente se hacen realidad.

Esto apenas comienza y seguiremos aportando estratégicamente para que unidos construyamos un sueño común: #ColombiaLibredeMaltratoAnimal.

Las opiniones expresadas son responsabilidad exclusiva de su autor y no representan necesariamente la posición de La Nueva Prensa.

Ingeniera civil – Especialista en Estado, Políticas Públicas y Desarrollo.

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