Paseando entre cadáveres

15 Septiembre, 2026
  • No es ninguna broma el pavonearse sobre algunos de nuestros muertos. Eso que hizo el hoy presidente de la República de Colombia no es ninguna gracia ni ningún chiste, eso es un delito contemplado en nuestro Código Penal definido como irrespeto a cadáveres.


Por GERMÁN NAVAS TALERO

Editor: Francisco Cristancho R.

Ojalá que el presidente de este país, quien se ufana de ser buen penalista, le dé una leidita al Código Penal y mire qué delito comete la persona que se solaza, se burla o irrespeta a un cadáver. El cadáver no siente, es cierto, pero es el respeto que se le debe al difunto. Por eso los códigos penales han traído siempre incorporados los delitos de irrespeto a cadáveres y el de profanación de tumbas, pero eso es para quienes entienden algo de Penal, no para este sujeto que dice saber pero que no entendió que lo que estaba haciendo era un delito; luego, el que comete delitos es un delincuente. Podemos entonces afirmar que el presidente de la República de Colombia cometió el delito de irrespeto a cadáveres y debe ser procesado por ello.

Ahora, como es un delito cometido en el marco de sus funciones, la denuncia la puede iniciar de oficio la Comisión de Investigación y Acusación de la Cámara de Representantes. Ese es un delito que el presidente cometió excediéndose en sus funciones. Se valió del cargo de presidente para ir e irrespetar esos cuerpos, ¡o díganme que no fue así! Ese señor es un delincuente, porque quien comete delitos es un delincuente. Se pueden erizar, pero esa es la verdad, y él lo debe saber porque se supone que de él es o era la tal De La Espriella Lawyers y no sé qué más cosas raras; si es tan lawyers como dice ser, debería saber que eso que estaba haciendo es un delito, y en consecuencia no ha debido hacerlo.

Lo peor es que este señor no puede alegar ignorancia porque en varios escenarios lo hemos escuchado decir lo mucho que sabe de Derecho; entonces sabía perfectamente lo que estaba haciendo. Sabía que estaba cometiendo el delito de irrespeto de cadáveres y por eso debe ser procesado, sin más información de la que se brinda a través de esta columna, que por cierto es muy leída.

 

Si ustedes estudian este delito a través de la historia verán que incluso llegó a considerarse, en algunas partes, como un sacrilegio. Era un delito contra Dios, y sin embargo siempre ha sido penado, por respeto a los cadáveres. Porque eso va contra el sentimiento de la sociedad que quiere que sus muertos sean respetados. Yo no quisiera que mi cuerpo o los de mis hijos, una vez muertos, fueran materia de escarnio o de risa por parte de ignorantes que creen que con eso se juega.

Ahora, en este caso, la conducta es agravada teniendo en cuenta de que el usurpador se valió del poder que tiene como presidente para poder hacerlo. Cualquiera no podría hacerlo, entonces esta conducta para él es agravada, porque se vale de su cargo para tomar unos cuerpos, acostados en el suelo, y exhibirlos como trofeos. ¿Trofeos de qué, señor presidente? ¿Qué quería usted demostrarnos con eso? ¿Que era capaz de matar gente? Eso ya lo sabemos, desde su campaña amenazó con destripar a todos los de la izquierda. Esas son las armas que usted emplea y eso es lo que le gusta.

Gústeles o no les guste ese señor cometió un delito y, en consecuencia, por tratarse de un delito cometido por el presidente de la República y que es un delito que ofende a la sociedad por tratarse del respeto a sus difuntos, bien puede la Comisión de Investigación y Acusación de la Cámara de Representantes iniciarle su procesito, porque él no se puede seguir haciendo lo que se le da la gana y burlándose de la ley.

Este señor se burló de los cadáveres y se burló de la ley. Ese es el presidente de la República que tiene Colombia en este momento, ¡el ilegítimo!, como bien lo afirmó el senador Iván Cepeda. Ilegítimo y ahora delincuente.

Adenda: Resulta que la aerolínea Avianca no quiso traer a Gustavo Petro cuando venía desde México. Aeroméxico asumió y fue quien lo trajo, y en primera clase, muy bien atendido. Qué gran favor le hicieron a Gustavo al no traerlo en una porquería de A-320 como el que está volando Avianca a México. Son aviones en donde no se puede mover ni el espaldar de la silla. Así como usted se sienta así llega, muy tieso y para nada majo. Esos asientos son detestables. Es mejor sentarse en un tablón. De manera que a Petro terminaron fue haciéndole un favor. Gracias, Avianca, por no habernos maltratado a Gustavo, porque tuve la desgracia de volar en uno de esos A-320 en estos días y es verdaderamente horrible, y no fue porque yo quisiera volar en Avianca sino porque alguien tomó esa decisión cuando le pedí el favor de conseguirme un tiquete, pero prometo no volver a cometer tamaño error. He debido advertirle a esa persona que yo no vuelo en Avianca porque su servicio es pésimo, y porque es una aerolínea que, sin razón alguna, decidió negarse a transportar a un expresidente colombiano.

 

No vuelen en Avianca, los aviones son incomodísimos y la atención es mucho peor.

Coletilla: De verdad que no se entiende cómo en un país que ensambla más abogados que Renault 4 ninguno se haya dado cuenta del delito que cometió el usurpador al desfilar como modelo encima de unos cadáveres. Dan vergüenza, doctores.

Coletilla por Deisdre Constanza. El niño y los pretextos. Ahora resulta que todo es culpa del fenómeno de El Niño. Si falta el agua, El Niño. Si hace calor, El Niño. Si se seca la tierra, El Niño. ¡Qué conveniente! Pero mientras tanto, seguimos explotando hidrocarburos, acabando con la Amazonía para ampliar la frontera ganadera y tratando nuestros ecosistemas como si fueran infinitos. Y ahora como si fuera poco, volvemos con la aspersión con glifosato. ¡Milagro de la patria! Después preguntamos por qué la tierra, el agua y el clima están pasando factura. Y seguimos así, cualquier día tocará llamar al ICBF, a ver si viene a cuidar la tierra, porque parece algunos esperan que alguien más les resuelva el problema. No podemos seguir convirtiendo cada desastre ambiental en un simple pretexto. La naturaleza no necesita discursos y excusas, necesita que la protejamos. Porque cuando no cuidamos la casa común, después no podemos quejarnos de que la casa se nos venga encima.

Hasta la próxima.