Los árboles grandes dan frutos muy pequeños

12 Octubre, 2026

Por GERMÁN NAVAS TALERO

Editor: Francisco Cristancho R. 

Los enanos -según la historia- son hijos de grandes hombres, y nosotros sí que lo estamos comprobando, con personajillos como Rodrigo Lara Restrepo e Iván Cancino González.

 Quienes conocimos a Rodrigo Lara Bonilla y a Antonio José Cancino Moreno pensamos que sus hijos también serían grandes e ilustres, ¡pero vaya decepción! Con sus vástagos pudimos confirmar que, efectivamente, los árboles grandes dan frutos muy pequeños.

Resulta difícil de creer que un jurista como Antonio José Cancino pudiera tener un hijo como el inepto que hoy funge como ministro de Justicia, ese que usa su cargo y su poder para tomar venganza de quienes han osado ofender a su amo. Ahora, ¿ustedes creen que un hombre íntegro, como lo fue Rodrigo Lara Bonilla, podría ser súbdito de un sujeto como el que hoy preside los destinos de este país?

Es que realmente estos sí salieron muy pequeños. La grandeza de sus padres ni siquiera los salpicó; ambos se quedaron como los frutos: pequeñitos. Quienes anduvimos por este mundo con personas como Antonio José Cancino o Rodrigo Lara Bonilla nos dimos cuenta de la estatura moral e intelectual que tenían, de su entereza de carácter y de su valor para defender sus principios. Ellos jamás hubiesen sido mandaderos de nadie, menos de un sujeto como el que rige en estos momentos los destinos de Colombia.

Hoy, tristemente, esos minúsculos seres ruedan por el mundo en el declive propio de la diferencia de alturas y se arrastran por el piso esperando un mendrugo por parte de ese gobernante espurio de “el ilegítimo”, como acertadamente se refirió a él en alguna oportunidad el senador Iván Cepeda Castro.

Definitivamente es muy triste pensar que los hijos de esos grandes hombres terminaron siendo minúsculos pedazos de barro que ruedan en la pendiente de la vida; y lo peor, es que no hay nada que hacer. En este país cada día vamos más en reversa. ¡Cada día peor! Basta mirar las recientes decisiones y el comportamiento de este sátrapa cuando, frente a cualquier disgusto, la emprende contra quienes eran sus amigos. 

Miren por ejemplo el caso de Bruce Mac Master, el cual es muy diciente. Quienes tuvimos algún tipo de contacto con él, sin llegar a ser amigos, reconocemos a un hombre amable, un hombre correcto. No digo que él fuese amigo de los pobres, porque no lo era, pero su posición no era la de opresor o engrandecido con el poder que ostentaba. Pero el pobre Mac Master va y cae en las garras de este animal –por lo tigre-, convencido de que le tendría en cuenta sus calidades y su lealtad con el sistema… ¡vaya estrellada la que se pegó!

Alguien debió avisarle al pobre señor Mac Master que con ese animal se estaba equivocando, porque esa persona que está hoy en la casa de Nariño no tiene mérito alguno. Él llegó a base de trampas, a base del fraude que ya todos conocemos. Llegó alterando resultados; así llegó y así se subió al poder.

Y es que el tal tigre no tiene nada de legítimo. Cuando se refieren a él como “el ilegítimo” están diciendo la verdad, porque es una persona que, valiéndose de fraudes -como los que hemos visto últimamente por toda Latinoamérica-, llegó a la presidencia de Colombia. Hizo lo mismo que el gorila zanahorio, su guía y mentor. Ese gringo antipático que llegó a la presidencia de los Estados Unidos gracias a la Trump-a, la intriga y la mentira; producto de la falsedad en los resultados, ¡y ahí está!

De los Estados Unidos se dice que es la cuna de la democracia, pero allá eligen a un tipo que tiene 34 condenas en firme por delitos contra la administración pública, contra el patrimonio, entre muchas otras. Y ese es el sujeto que quiere dar ejemplo al mundo. Semejante sinvergüenza y dizque presidente de la primera democracia. ¿Ustedes de verdad creen que los Estados Unidos hoy por hoy puede considerarse cuna de la democracia? Allá los Derechos Humanos no se respetan; los derechos adquiridos no existen, y lo único que vale y se cumple es la voluntad del señor… ¡y punto!

En los Estados Unidos no importa qué tanto derecho pueda tener usted, su derecho desaparece ante la voluntad del dictador. Eso es lo que está pasando allá, y sin embargo hay gente que todavía hace largas filas de días enteros para tratar de acceder a una visa que le permita ingresar a ese país. ¿Y para qué?: para que, desde que usted llegue, comiencen a tratarlo mal, a tratarlo como ciudadano de segunda clase; porque quienes hemos tenido oportunidad de ver la situación de muchos connacionales allá, sabemos que es vergonzosa. 

Pero lastimosamente el patriotismo de los colombianos está en eso: en tener visa norteamericana y en el fútbol; ese fútbol que les ha dado más penas que glorias. Ese fútbol que los enorgullece y los hace mal-vestir con calzoncillos y una camiseta vieja y maloliente, ese es el supuesto patriotismo colombiano. Pobres colombianos con ese patriotismo y ese presidente que tienen ahorita. Un pueblo que se dice valiente, pero que se ve cada día más y más agachado. Un pueblo arrodillado ante un presidente ridículo que se pone una pistola al cinto y sale como un sheriff a -dizque-poner orden. El orden debería imponerlo la Fuerza Pública. En los países medio organizados la Fuerza Pública es la que sale a capturar ladrones, no es el presidente de la República, pero aquí no. Aquí el fantoche ese se pone su pistola al cinto y sale a convencer a todos de que está persiguiendo a los ladrones, ladrones que fueron sus defendidos cuando se ufanaba dizque de penalista. Pero a ese animal es al que le creen.

Pero a este sheriff, contrario a los de las antiguas westerns, le tienen varias investigaciones, varias quejas, varias denuncias, pero nadie se toma el trabajo de hacer nada porque le tienen miedo. Le tienen miedo porque saben que es un tipo que viola la ley y nada respeta. Eso que le hizo al director del DANE, de echarlo porque dijo la verdad, quiere decir que con él solo puede trabajar los mentirosos. El que diga la verdad no tiene cupo en este gobierno.

Aprovechen y hagan una revisión de quiénes son sus ministros, sus directores de departamentos; revisen sus antecedentes.

¡Ni qué decir de la plata que tenía como destino la ayuda a las víctimas del terremoto! Esos millones y millones recibidos personalmente por la esposa de “el ilegítimo” y de la que no sabemos nada, ni siquiera dónde está hoy ese dinero. Seguiremos esperando alguna explicación. Entre otras cosas, dicen que el enojo de ‘el usurpador’ con Bruce Mac Master fue precisamente por algo similar, porque supuestamente Mac Master no quiso entregarle el dinero de las donaciones de los empresarios a la fundación de la primera dama. El tal tigre quería que fuese su esposa quien manejara todo el dinero, pero al parecer fue Mac Master el que se opuso a ello y ahí están las consecuencias.

Cuando uno ve lo que le hizo el tal tigre a Bruce Mac Master recuerda aquel pasaje de la Biblia cuando a Daniel – el justo- lo echan a la fosa de los leones simplemente por capricho en los intrigantes de Nabucodonosor. Ellos lo intrigaban contra él y por eso terminan echándolo a ese foso. Lo mismo hizo el animal con el pobre de Mac Master: lo echó al foso, porque al dictador así le dio la gana. 

Coletilla por Deisdre Constanza. ¿Gobiernos para sus pueblos o para los intereses del norte? Mientras América Latina tiene una enorme riqueza en recursos naturales, también estamos viendo un escenario político en el que sectores de la derecha y la extrema derecha ganan espacio y buscan acercamientos con Donald Trump y con su agenda política. ¿Estamos eligiendo gobiernos soberanos, capaces de defender los intereses de sus pueblos o gobiernos dispuestos a alinearse con los intereses de Washington? Porque una cosa es tener relaciones diplomáticas y comerciales con Estados Unidos y otra muy distinta es que nuestras decisiones políticas, económicas y sobre nuestros recursos terminen condicionadas por los intereses de una potencia extranjera. La soberanía no consiste en cambiar de dueño. Consiste en que nuestros gobiernos respondan primero a sus pueblos.

Hasta la próxima.