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Corina quedó como la novia a la que no le llegó ni el novio ni el ramo

Editor: Francisco Cristancho R.

Realmente me siento complacido y orgulloso de que una persona de las calidades del periodista Julio César González -Matador-, me haya dedicado con afecto su última obra denominada Colombia, cuatro años después. El libro es muy simpático, como todo lo que hace Matador.

Es simpático con sinceridad y sin ser ofensivo, porque el humor debe ser parte de la política. No se debe pensar que porque se hace un chiste sobre un presidente o un ministro se le está atacando, no. Es un chiste. Si yo soy narizón, pues lo lógico es que en la caricatura me pongan como narizón, eso no quiere decir que me estén ofendiendo, es que mi nariz es grande.

La dedicatoria de Matador me hace sentir orgulloso y, en consecuencia, no tengo sino agradecimiento con él por el envío de esta obra. La he mirado con cuidado y me he reído sin cuidado, porque el que se ríe con cuidado es que no quiere reírse. Uno debe reírse sin escándalo, pero a gusto. Yo siempre he dicho que hay una diferencia entre el hombre culto y el inculto: el hombre culto sonríe, mientras que el patán se ríe. Entre la carcajada y la sonrisa hay una diferencia cultural que valdría la pena que los sociólogos estudiarán; no la vamos a estudiar aquí porque no soy sociólogo, yo solo parto de cosas que pasan en una sociedad bastante maltratada.

Agradezco entonces a Matador, por su obra, y la recomiendo a todo el mundo, para que se entretengan con sus caricaturas y su buen humor.

Como simpático y humorístico me pareció también el episodio ocurrido con la vendepatria de María Corina Machado. A esa señora le otorgaron el Premio Nobel de la Paz, quizás por razones políticas o por el deseo de complacer a Donald Trump, pero resulta que quien no se lo merecía era precisamente ella. Y tan no se lo merecería que se ordenó que no hubiese ceremonia pública ni antorchas ni felicitación, porque ni el pueblo ni los jurados quedaron contentos con esa elección.

Y es que es lógico que una persona como esta, que sale a pedir que Trump invada a su país no merezca que se le considere como defensora de la paz. Todo obedeció porque los señores suecos de la Academia no están contentos con la forma como se hizo la selección de este personaje. Costumbre es, desde hace ya algunos años, que después de la entrega de ese premio se haga un despliegue de antorchas y de aplausos por las calles de la ciudad para agasajar al Nobel. Pues esta vez esa ceremonia no se realizó.

A Corina le pasó lo de la novia que llegó a la iglesia a casarse y se encontró que no estaba sino el juez y el cura, pero no había ni novio ni ramo. Eso fue algo fuera de lo común. Le podrán entregar el Nobel, pero la gente entiende que es un título mal otorgado. Un premio que contradice el espíritu de su fundador. Hay quienes sostienen que la forma como se eligió a esta señora para el premio sería violatoria de los estatutos de la misma Fundación Nobel.

Quienes hemos visto el comportamiento de esta señora Machado -porque la hemos visto personalmente aquí en Colombia-, sabemos de su petulancia y su arrogancia, y coincidimos que es cierto que ella no merecía el premio. Ahora, hay personas como el señor Juan Guaidó, que tampoco se merecía el título que pretendieron darle, y presumió ser presidente; ahora esta señora, con el mismo deshonor de Guaidó, presumirá que le fue otorgado un premio, cuando el público sabe que no se merecía el mencionado galardón.

A propósito de la consulta del Pacto Histórico…

Como demócratas, tenemos que felicitarnos por los resultados de la consulta electoral que se dio en Colombia el pasado fin de semana para la formación de listas al Congreso y candidato a la Presidencia de la República. Tuvimos oportunidad de mirar mesas y la participación fue más gente de la que se esperaba. Hubo tranquilidad, por lo menos en lo que pudimos presenciar; y se notaba gusto en quienes estaban haciendo las colas para votar. Fue un certamen democrático muy bonito, que nos permite augurarle éxitos a quienes salgan elegidos en esta consulta.

Es de las primeras veces que se logra algo así en Colombia, y para mí y para los que lo vimos sin apasionamiento, fue un acto bonito; una democracia bonita; un sentimiento de que la gente participa no sólo en la elección del personaje, sino en la elección de los candidatos, porque la mayoría de veces la gente vota por lo que le presenten pero, a veces, esas listas que se hacen a puerta cerrada, con gamonales a cabeza no corresponden a la voluntad del pueblo, y el pueblo vota por lo que le pongan en el plato.

Felicitaciones a los demócratas colombianos y a la izquierda, que supo hacer algo a la altura de lo que se merecen los colombianos.

De Trump y sus atrocidades…

Es cínico el comportamiento de los gringos frente a los asesinatos cometidos en el Caribe por las fuerzas invasoras que quieren tomarse a Venezuela. Esa forma como mataron a esas gentes en las lanchas es algo criminal. Eso es miserable. Trump tiene un cierto parecido con Hitler: la sangre de los demás los tiene sin cuidado. Cualquier persona pediría excusas al mundo por lo allí ocurrido, porque mataron gente que iba en sus lanchitas sin ninguna comprobación de que estuviesen haciendo algo indebido. Es que ni su identidad se conoce, y Trump, sin vergüenza alguna, va diciendo que son narcoterroristas. Ese sujeto definitivamente desdice de la democracia. Lo peor que le pudo pasar a los Estados Unidos es tenerlo a él como presidente.

El cinismo del gobierno de los Estados Unidos y de sus componentes es impresionante. Resulta que hay un fenómeno que se presenta en México conocido como huachicol. Es algo parecido a lo que se hace aquí en Colombia cuando perforan un tubo de petróleo o gasolina para robarse el líquido y venderlo. Miles y miles de galones de diésel fueron sustraídos allá en México bajo esa modalidad, y acaban de descubrir que todo el combustible robado fue a parar al comercio de los Estados Unidos. Allá, descaradamente, se comercia el petróleo que le han robado a los mexicanos. Y luego afirman los gringos, descaradamente, que los carteles son los que dominan a México. ¡Carteles los del huachicol!

Y es aún más vergonzoso porque ahí están involucrados funcionarios de la administración de los Estados Unidos, y sin embargo, mientras en México a los responsables los capturaron y los están procesando, en Estados Unidos, el señor Trump ha callado totalmente. Miles de millones de dólares les robaron a los mexicanos, pero nadie dice nada. Los “malos”, según Estados Unidos, son los mexicanos, que en este caso son las víctimas del hurto de su combustible por parte de elementos vinculados a los Estados Unidos y algunos incluso a su mismo gobierno, según dice la prensa.

Adenda: Sorprendidos quedamos los que entendemos algo de Derecho, con la medida que ha tomado el Tribunal de casi que anular el trabajo que hizo la juez, al anular las pruebas y decir que prácticamente no servían para nada, y que, palabras más palabras menos, el señor Uribe es inocente y sería víctima de un atropello de una justicia parcializada. Señores Magistrados, un país se salva cuando la justicia no se deja manipular. Lo que pasó con el proceso del señor Álvaro Uribe Vélez nos deja un sabor amargo. Nos deja la impresión de que algo raro hay ahí. Algo raro se hizo. Algo flota sobre el agua, se titulaba una obra.

Adenda II: Muy pendiente estamos del resultado de las elecciones en Argentina, porque creemos que el pueblo le va a dar una lección a ese zoquete de Miley. Esperamos una derrota contundente que deje mal parado a ese payaso que pretende arruinar a un país tan bonito como es ese.

Adenda III: Le salió competencia a Corina Machado en México. La senadora Lilly Tellez es también de las que claman porque Estados Unidos invada su patria. Anótenla. Bien puede ser la próxima Nóbel de Paz.
Coletilla del editor: Felicitaciones al senador Iván Cepeda, ganador de la consulta el pasado domingo. Un triunfo no solo para él, sino para todos los que creemos que el Pacto seguirá escribiendo la historia en el país. Y felicitaciones también para los cientos de candidatos que se animaron a participar democráticamente en esta jornada.
 

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