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¿Quién se la presentó?

Editor: Francisco Cristancho R.

En el programa The Mexican Family, una de las secciones la titulan así: Trump cayó en la trampa y Melania puso la ratonera. Así es como Víctor, el director de este espacio, introduce el tema. Y es muy acertado, porque no sabe uno cuál es más tramposo, si Trampas o la tal Melania, quien figura como de la alta sociedad, pero nadie sabe de dónde proviene. Lo cierto es que llegó como Trump, con papeles falsificados. Tanto Trump como Melania falsificaron su nacionalidad a efecto de parecer estadounidenses. Hagan la averiguación y verán que es cierto, porque en esta columna nunca mentimos.

En ese ‘paraíso de la moralidad’, que son los Estados Unidos, están preocupadísimos por averiguar quién le presentó o cómo conoció Donald Trump a la señora Melania Knavs -hoy Melania Trump-. Hay quienes sostienen que fue Jeffrey Epstein, y otros dicen que la conoció en un bar; lo cierto es que están preocupadísimos por saber dónde la conoció. No les importa que ella haya llegado de forma ilegal, les preocupa el aspecto moral. Pero me pregunto, ¿cuál moral tienen los gringos? Será la doble moral, porque son el país que siempre la ha tenido. Siempre predican el bien, pero hacen el mal.

“No hay nada más mentiroso que un gringo”. Eso lo afirman en Europa. Así lo escuché de un diputado europeo hace muy poco. Que no se puede creer en compromisos porque los norteamericanos nunca los han cumplido; y el ejemplo nos lo traen ahora: el señor trampas o trompas -como quieran decirle-, asegura que va a hacer x cosa, y a renglón seguido, hace todo lo contrario. Promete que no habrá guerra y organiza otra guerra; promete que va a pagar la deuda y no paga nada. Donald Trump promete de todo, y termina haciendo todo lo contrario. Promete que va a defender algo y lo ataca. Los Estados Unidos, más ahora, con Donald Trump, son el país más mentiroso del mundo.

Collodi se inventó a Pinocho en Italia, pero Pinocho debió nacer en los Estados Unidos, porque hubiese nacido en el país de la mentira. Allá todo es mentira. Es un Disney Word de mentiras, porque queda uno aterrado viendo en la política cómo son. Prometen una cosa, ofrecen una cosa, y hacen todo lo contrario. Alguien me decía: los Estados Unidos, desde su aparición en el mundo democrático, nunca han hecho bien a nadie, siempre han hecho mal. Recuerdo también cómo claramente decía Bolívar, por allá hacia 1.824 más o menos, que los Estados Unidos parecían llamados a plagar a América de desgracias, y todo en nombre de la libertad. Eso sí que es cierto.

¿Quiénes han metido al mundo en problemas? ¿Acaso no son los Estados Unidos? Ellos han sido los responsables de toda clase de vagabunderías. Son el país que se atrevió a cometer el genocidio más miserable, cuando arrasaron Hiroshima y Nagasaki para probar su poder y ensayar la bomba atómica. Y lo hicieron sin ningún remordimiento de conciencia. Y ahora les preocupa mucho, mucho les preocupa a estos ‘doble moral’ que Irán pueda tener una bomba nuclear, con el riesgo que eso implica.

El mayor riesgo para el mundo no es la existencia de la bomba nuclear. El mayor riesgo del mundo es que esa bomba nuclear la tengan los gringos, porque, así como la usaron dos veces, la usarán tres. Ellos no tienen escrúpulos para atacar a nadie. Bombardean lo que sea, arman guerras en cualquier parte y luego dicen que quieren la paz.

¿Se ha puesto alguno de ustedes a seguir la cantidad de mentiras que ha dicho Trump? Dice que va a acabar la guerra, y al día siguiente hace otra cosa. Afirma que no atacará nunca a civiles, y bombardea una escuela… ¡Y ese es el país de la verdad!

Yo no haría un contrato con un gringo hoy en día, porque, viendo cómo se comportan en toda clase de operaciones mercantiles y diplomáticas, dice uno: “estos no le cumplen a nadie”.

Este mundo está ahorita al revés por el capricho de ese sinvergüenza de Trump. Él organizó, con los israelitas lógicamente, el bonche en Irán. Ese despelote lo crearon ellos. Si el mal existiera como una entidad, con personalidad jurídica, el mal tendría como socios a los Estados Unidos y a Israel. Porque si uno se pone a mirar la historia de Israel, desde que aparece el mundo, aparecen las guerras; las guerras religiosas; el atropello en cuanto la apropiación de la tierra. Lo que han hecho con los palestinos es miserable. Es miserable robarles la tierra.

Los israelíes nunca pueden hablar de sus límites porque aspiran a que día a día se puedan ir quedando con más. Y a eso lo llaman dizque colonizar. Esos son unos sinvergüenzas. Si uno se pone a mirar la Biblia, donde aparecen ellos, siempre hay un problema. Los hebreos no han hecho nada bueno en la humanidad. Lo único que han hecho es hacer daños, y se asocian con los gringos que son sus connaturales.

El mundo está hecho un despelote por culpa de esos dos: el tal Netanyahu, que se asoció con Trump, y tienen al mundo como lo tienen. En Gaza se han robado toda la tierra que han querido. Cada vez que quieren ampliar la frontera de Israel le quitan un pedacito al Líbano. Invaden con cualquier pretexto y se van quedando con esa tierra.

¿Por qué le dicen el gran Israel?, lo dicen por la tierra prometida, porque dicen que el dios de ellos se las prometió. Pero nadie puede prometer la tierra de los demás. Les prometió una tierra un día cualquiera, y se tragaron el cuento. Comenzaron a robarle tierra todo el mundo, y en el 48, hicieron su trinca ahí con los anglos, y se robaron un pedazo de tierra. Se la quitaron a otros, y terminaron acabando con Palestina. Y cada día quieren crecer más. Donde los dejen, donde no les pongan el tatequieto, se van a terminar robando todo lo que es el Medio Oriente.

Ellos no colonizan tierra, se la roban. Como decía Ruíz Calvo en su programa: vamos a ver qué tierra se van a robar el día de hoy. En un mundo en el que se alían los sionistas con los gringos, es un mundo donde nunca habrá paz; porque la guerra la buscan. Les gusta comerciar con armas, son felices; mientras los chinos hacen juguetes, estos hacen toda clase vagabunderías para ver cómo le roban la paz y la tierra del mundo entero.

Miremos esos genocidios que han cometido en Gaza, y nadie les han dicho nada. Los siguen haciendo, y cuando alguien se atreve a decirles algo, le dicen que es amigo de la violencia…

El autor de esta columna es a-religioso. O sea, no practica ninguna religión ni critica ninguna. Pero sí le pide a ese criminal que respete al Papa de los católicos, y que los respete a ellos. El Papa es un ciudadano del mundo que ha cumplido con su obligación. Que cumple con el mandato de su religión. Vieran todo lo que le dice ese sinvergüenza al pontífice, y las burlas que hace de él.

Para Trump no hay ningún respeto para nada y para nadie. Debería respetar, por lo menos, a los millones de católicos que hay en los Estados Unidos, cuando se disfraza de Jesucristo. Pero ahí está pintado ese sujeto. Es absolutamente inmoral.

Si se preguntara algún día que quién fue el gran criminal del siglo XX, creo que, al unísono, la gente respondería que fue Adolf Hitler, pero si nos preguntan el día de mañana ¿cuál fue el criminal más grande del siglo 21? creo que todos afirmaríamos que fue el señor Donald Trump. Porque ese es un criminal. Es un sujeto que ha sido condenado por 34 delitos y es el presidente dizque del país más democrático del mundo, porque el señor Trump sí ha sido condenado. Pero, como tiene el poder del dinero y el poder del sionismo, ahí está.
 

En cualquier otro país, medio decente, no eligen a un tipo con 34 condenas, pero con esa dupla moral de nuestros amigos gringos, les importa un pepino y dos veces lo han elegido presidente de la República. Y todavía hay gente que lo sigue y que lo aplaude. ¡Qué pobre país ese! Qué tristeza que da ese país. Yo no entiendo cómo todavía hay colombianos que se van allá a que los humillen. Este es un país pobre pero decente. Ellos son ricos pero indecentes.

Coletilla por Deisdre Constanza. Esto ya no parece una contienda presidencial, sino un circo político en horario estelar. Hay fieras, aves, camaleones y equilibrista…pero las propuestas siguen en vía de extinción. A varios les preocupa más ganar el debate, el titular y el aplauso de foca, que enfrentar la inseguridad que se nos está metiendo hasta por la ventana. Ahí está Paloma Valencia, que de Paloma no tiene nada, más bien ave de tormenta, con gritos incendiarios que levanta ruido, pero no construye país. Y al lado, Abelardo de la Espriella, el “Tigre”, que ruge sabroso para la tribuna…pero no se le ven ni las garras. En otra esquina, Roy Barreras, el camaleón, quien cambia de color según la rama y su lengua no es para cazar insectos sino titulares y de propuestas ni pio. Y como todo un buen show, tiene amplificación: los medios de comunicación convertidos en altavoces del escándalo, echando gasolina donde ya hay chispa, midiendo quién gritó más fuerte en lugar de quien tiene mejores propuestas. Porque el incendio y el ruido vende. Mientras tanto la contienda se desdibuja. Pero los medios, en lugar de poner la lupa en temas verdaderamente relevantes como la inseguridad, están enfrascados que si hay debate con Iván o no. y en medio de este circo afinado al ruido, Cepeda desentona, menos espectáculo, más argumentos y contenido. Porque al final, más allá del ruido y el espectáculo, Colombia no retrocede al grito ni al miedo, necesita profundizar el camino iniciado, corregir lo que no funciona y consolidar un proyecto de país donde la seguridad se construya con justicia, presencia del Estado y decisiones que vayan más allá del aplauso.

Adenda del editor: A finales del año pasado me encontré con un buen amigo. Él milita en el partido Verde y hoy ejerce un cargo de elección popular. Nos pusimos en ese momento a especular sobre las elecciones de marzo y afirmó algo que yo no podía creer. Me dijo que estaba completamente seguro de que la señora Katherine Miranda terminaría apoyando al Centro Democrático. Se atrevió incluso a pronosticar que Miranda aspiraría a acompañar en la vicepresidencia a quien quedara como candidato de ese partido. En ese momento no le creí. Una vez más mi ingenuidad me superó y le dije que era imposible que alguien pudiera caer tan bajo; por lo menos alguien que se ufanó y ganó respaldos despotricando de esa derecha que tanto daño le ha generado al país, y quien posó como defensora de derechos sociales.

La semana pasada -o antepasada- salió la pérfida Miranda, muy oronda, a declarar su apoyo a la Paloma. Quizá este tipo de afirmaciones, que salieron a relucir por doquier, impidieron su aspiración a la vicepresidencia, tal y como me lo advirtió aquel buen amigo.

A pesar de haber trabajado en la política por tantos años, y de haber ‘conocido’ de cerca a muchos de sus protagonistas, no me dejan de asombrar este tipo de volteretas, las cuales producen náuseas.

¡Hasta la próxima!

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