Editor: Francisco Cristancho R.
De todo se ve en la viña del señor Trump. Uno de los lambericas de Donald Trump es aquel extraño personaje que hoy preside la República de Argentina. Lo que no sabíamos era que ese sujeto jugaba de doble faz; o sea, que era moneda de dos caras, de acuerdo con la más reciente publicación de una serie de fotografías en las que ese sujeto aparece como modelo de ropa de mujer. A mí siempre me pareció bastante amanerado el señor Javier Milei, con sus patillitas y sus ademanes…
Milei debe tener muy buena amistad con Trump, y no hay que olvidar que, a su vez, Trump era muy del corazón de aquel pederasta del avioncito y la islita para niñas y niños: el señor Jeffrey Epstein. Sí, pareciera que Milei es de la cuerda de Epstein, o sea, que les gusta fungir de lo que no son, y hasta fungen de jóvenes, pues ese señor Miley servía de modelo para ropa de mujer. De Milei se dicen cosas curiosas. Javier Milei tiene sus cosas extrañas, pero su hermanita -que más parece su hermanito mayor-, la señora Karina Elizabeth Milei, tampoco es alguien ‘normal’. Además de que no es agraciada, la señora tiene facciones que no corresponden al sexo al cual ella dice pertenecer. Entonces ahora uno sí entiende por qué Javier Milei termina poniéndose ropa de mujer. Muy seguramente la ropa de Karina se la compraban a Javier, y él se la probaba primero, y si le quedaba bien a él, entonces le quedaría bien a su hermana, no otra conclusión se saca después de ver las fotografías en que aparece vestido de mujer. En fin. Ellos, que con la ropa suya se vistan; y ellas, con la ropa de ellos se desvistan.
-Cambiando a temas nacionales- Primera vez en la historia de Colombia que algo baja de precio y hay que decirlo. ¡Primera vez que la gasolina baja! Bajó unos pesos, y eso hay que agradecérselo a Gustavo Petro quien hizo el esfuerzo de que el país se beneficiara con la disminución de precios del combustible a nivel mundial. Porque en el mundo entero el combustible bajaba, menos en nuestro país. Esta vez, Petro nos ha probado que sí se puede, y le ha bajado unos cuantos pesos al combustible. Es más, el señor Presidente dice que aún le pueden disminuir más, y ojalá lo haga, porque el combustible no solo sirve para mover un carro particular, también sirve para manejar el transporte público; y si el costo del transporte sube, obedece en gran parte al costo de los combustibles que permite que estos objetos se muevan.
Estamos esperando a ver qué va a pasar aquí en marzo; a ver a quién van a elegir como candidato del partido de la derecha, del partido de la izquierda, o el de los ‘neutros’. Los neutros son aquellos que dicen no tener partido, pero en realidad son lagartos que viven metiéndose en todos los partidos. Eso sí, esperamos que en estas elecciones no aparezcan otros candidatos como el tal Polo Polo, porque sería una vergüenza para Colombia que un sujeto de estos repitiera. Esperamos que a nadie se le ocurra votar por el señor Polo Polo, porque eso es vergonzoso. Ese sujeto es vergonzoso. Lo escuché el otro día en una intervención y yo no pude concluir si estaba escuchando rebuznos o qué era lo que estaba oyendo. Qué cosa tan bruta de pisco. Y es ese el que -dizque- representa las negritudes. Yo no entiendo las negritudes por qué permiten que ese individuo los represente. Podrían negarlo o descalificarlo y no votar por él. Lo mejor con tipos como ese es no mencionarlos, olvidarlos, porque son un descrédito para cualquier partido político. Esa es la verdad. Ese sujeto no puede pertenecer a las negritudes. Un individuo que hizo lo que hizo con las botas de las mamás de los muchachos víctimas de los denominados falsos positivos en Soacha, es un desgraciado, y no merece otro calificativo. Pero, en fin. Si los Estados Unidos se soporta a un Trump, que es un cafre, ¿por qué no vamos a soportar a un pisco como este? Claro que el tal Polo Polo no alcanza a ser cafre, porque no hay por qué ofender a los cafres.
Para los para los vallunos -gente muy simpática-, la ciudad más grande del mundo es Pasto, porque para un vallecaucano Pasto comienza en Jamundí y termina en Bolivia. Por eso dicen que los ecuatorianos son pastusos de más al sur. Y después de ver cómo actúan esos ecuatorianos, uno dice: esos tipos no saben ni de dónde son. Colombia siempre les ha servido, siempre los ha apoyado, y ahora resuelven que son enemigos nuestros, y que nos van a gravar por todo. Casi que nos van a gravar por saludarlos. Pues si los ecuatorianos son todos como Daniel Noboa, no vale la pena saludarlos. Ese señor Noboa es un fenómeno made in Pañalosa: fueron fabricados en el exterior e importados como industria nacional, porque Peñalosa no nació en Colombia, Enrique Peñalosa nació en Nueva York, cuando su papi era cónsul por allá. Parece que a Noboa le pasó lo mismo. Por eso a ellos les preocupa más lo que pasa en su país de origen que en el país que los crio.
Ahora, parece que los colombianos no tuvieran vergüenza. Me dicen que todavía hay muchos imbéciles de estos haciendo cola a ver si los gringos les dan la visa para poder ir a los Estados Unidos. ¿A qué van a ir? ¿A qué quieren ir a esa dictadura? Porque si hay una dictadura en América es exactamente la que hay hoy en Estados Unidos. Allá se hace lo que diga Trump, y punto. Modifica la ley, nombra a fiscales, cambia a jueces… ¡hace lo que se le da la gana! Y saca a patadas a todo el mundo; y al pobre migrante, que ha sacrificado todo por hacer de ese país algo medio grande, lo saca a las patadas; lo expulsa, le quita sus bienes, y lo bota. Y todavía hay cretinos que están haciendo cola a ver si les dan su visita para poder ir de visita a los Estados Unidos. ¿Qué van a hacer allá? Sería bueno que nos lo contaran. ¿Acaso no han visto el grado de miseria en que se encuentra ese país? ¿No han visto esas gentes durmiendo en las calles miserablemente? ¿No han visto esos miles y miles y miles de adictos por los andenes? ¿No han visto esa gente en las calles, tapándose con periódicos? Ese basurero es hoy una dictadura alimentada con el trabajo de muchos idiotas que, estando comiendo aquí, prefieren largarse a aguantar hambre allá.
Todavía no hemos podido decantar a qué partido político pertenecen personajes como Mauricio Cárdenas o como los Galán, pues, en días pasados, en una entrevista que les hicieron, los trataron como candidatos de derecha. Y ahí los situaron. Y nunca rectificaron. Siempre se dijo allí: “los candidatos de derecha han dicho esto”; y los mencionaron, ahí quedó la prueba. Y es que ellos nunca han sabido ubicarse en ninguna parte. En lo único en que se identifican es en su ignorancia. Todos esos, encabezados por Juan Manuel Galán, dijeron que lo de Gaza no es un genocidio. ¡Habrase visto tamaña ignorancia!
Por otra parte, sería bueno que esos seudo-comunicadores entendieran el alcance de la palabra “presunto”, porque si yo veo que alguien está cometiendo un delito, yo soy testigo de eso, y si yo escribo “el presunto delincuente hizo esto”, me estoy tratando de imbécil yo mismo. Porque si yo lo vi para mí no puede ser “presunto”. Señores comunicadores, los he escuchado narrar episodios en los cuales ustedes fueron testigos de un “presunto” delito; entonces, si es “presunto”, no lo cuenten; porque ustedes estarían usando la imaginación y no la realidad.
Otra cosa… Hay gente que sueña y otros que tienen pesadillas. Hay quienes sueñan con que Juan Carlos Pinzón pueda ser siquiera candidato a la Presidencia de la República. A ese individuo lo vimos fungiendo como ministro de Defensa en Colombia, y cuando estuvo como embajador, era más embajador de los gringos que de Colombia. Señor Juan Carlos Pinzón: vaya y culturícese; lea un poquito; edúquese, y luego sí intente ser el presidente de alguna cosa, así sea de la asociación de padres de familia en el colegio donde tiene sus niños. Ese día, para nosotros sí será una pesadilla.
Y para finalizar… Vergüenza nos da como ciudadanos que sabemos leer y escribir que exista un engendro burocrático denominado Consejo Nacional Electoral, y más con componentes como el señor este, que tiene más procesos que los que tiene Trump, y que se opone a todo. Ese es el tal Prada. Quienes lo conocimos en el Congreso vimos su deficiencia mental y su ignorancia, y ahora lo vemos fungiendo de magistrado y fallando en justicia. Ese individuo no puede fallar en justicia porque él ha sido siempre injusto. Él es el que más guerra le hace desde ese engendro electoral al presidente de la República, sea bueno o malo, alguna barrabasada dice. Porque Prada nunca ha dicho nada lógico. Cada vez que lo hace es -como el cojito-, para meter la pata.
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Coletilla por Deisdre Constanza-. Nada más peligroso que acostumbrarse. Acostumbrarse a las promesas que no se cumplen, a los discursos que suenan bien pero no cambian nada, a la indignación que dura lo mismo que un titular de prensa. Acostumbrarse es bajar la guardia sin darse cuenta, es normalizar lo que antes nos escandalizaba. Cuando una sociedad se acostumbra deja de preguntar. Deja de exigir explicaciones, el abuso se vuelve paisaje, la corrupción se disfraza “así funciona el sistema” ¡Eso no pasa nada! ¿yo que puedo hacer? Y la desigualdad se justifica como si fuera una ley natural. Y ahí está el verdadero triunfo del poder mal ejercido, en una sociedad más bien resignada. Acostumbrarse hace creer que las cosas no pueden ser distintas. Que participar no vale la pena y que nuestra voz no importa. Los cambios no nacen desde la comodidad, sino de la incomodidad consciente, de quienes se niegan a aceptar o simplemente callar. Porque cuando una sociedad se acostumbra, pierde. Y cuando decide no hacerlo… ¡Empiece, aunque cueste!
Hasta dentro de ocho días, lectores.
