No es un secreto que Iván Cepeda fue miembro de las Juventudes Comunistas, tampoco lo es que su padre fue un dirigente del Partido Comunista y luego de la Unión Patriótica. No es un secreto que Petro integró las filas del M-19 y que tanto Petro como Cepeda son políticos de izquierda, pero lo son y lo ejercen en el contexto de un país democrático. Y fue por vía democrática que Petro se convirtió en nuestro Presidente y que Cepeda aspira a serlo. Durante cada día de su gobierno la oposición, encabezada por Uribe, ha tildado a Petro de guerrillero (cosa que dejó de ser hace décadas) y lo ha acusado de querer convertir el país en una dictadura castrochavista. Es la clásica estrategia de Uribe, la de propagar terror y odio, la de injuriar y calumniar sin fundamentos. Petro ya está entrando en la fase final de su período y les pregunto a quienes creen ciegamente en las falacias de Uribe: ¿Dónde está la maldita dictadura castrochavista que Petro nos iba a imponer?
Tanto en sus programas como en sus acciones Petro ha sido quizá el Presidente más democrático que hayamos tenido y, al mismo tiempo, el más atacado de nuestra historia. Democracia significa soberanía del pueblo y nunca antes, bajo ninguna circunstancia, existió en este país un Presidente que haya sido completamente fiel a esa premisa. Las cifras indican que el manejo económico y la inversión social de este gobierno ha traído un cierto equilibrio y esto ha ayudado a que los ricos sean hoy más ricos cosa que tendrán que agradecer al “comunismo” de Petro.
Por supuesto, ante el despegue popular que ha tenido la candidatura de Cepeda los ataques de Uribe y sus secuaces se han multiplicado contra él con la única estrategia que conocen: odio, injurias y mentiras. En las redes circulan fotografías de Cepeda junto a miembros de las FARC y otras organizaciones guerrilleras, imágenes que son testimonio de la labor de Cepeda en distintas fases del proceso de paz que se ha llevado con esas organizaciones armadas. ¿Cómo putas uno puede hacer parte de un proceso de paz sin reunirse con quienes fueron invitados a hacer parte de dicho proceso? Si de fotografías se trata las que siguen cubiertas de un oscuro misterio son aquellas donde aparece Uribe y su cerdito personal Duque con el difunto criminal Ñeñe Hernández. ¿O también estaban ellos en un proceso de paz? Cepeda siempre ha sido claro sobre todos los aspectos de su vida y no existe ninguna investigación que lo vincule a ninguna acción reprobable. Y luego están sus acciones en la vida pública del país y su mentalidad y voluntad de hacer justicia.
Así como el discurso de Uribe sigue siendo amenazador, vengativo e incendiario el de Cepeda tiene como base mantener el diálogo con todos los sectores políticos y sociales, reforzar nuestra democracia combatiendo la corrupción venga de quien venga, invertir en educación y en todos los aspectos que garanticen justicia social, combatir la pobreza, el narcotráfico y todas las formas de delincuencia, tener relaciones respetuosas y equilibradas con los demás países incluyendo USA. La actitud de Cepeda y su ejercicio político privilegian la transparencia y la verdad como elementos innegociables, es un líder sereno, lejos de cualquier arquetipo autoritario.
Nunca hice parte de ningún movimiento de izquierda, ni siquiera cuando estudié medicina en la Universidad de Cartagena. Soy un amante del rock desde niño y los comunistas de mi juventud eran alérgicos al rock. Detesto la Nueva Trova Cubana y me aburre Mercedes Sosa, detesté siempre la estética y la idea que tenían de arte y diversión los izquierdosos de Ciudad Inmóvil. Castro y Pinochet para mí fueron caras de una misma moneda. El día que caiga Maduro lo celebraré. No sé qué música escucha Cepeda y no me importa, lo que me interesa es su proyecto de seguir avanzando en el cambio que necesita y añora este país, algo que ni Uribe ni sus secuaces pueden ofrecernos porque ellos representan el infierno del que aún estamos intentando salir.