Editor: Francisco Cristancho R.
Dicen que oso es un úrsido, un mamífero, o el masculino de osa; pero osote es el que hace el diario El Espectador el domingo pasado, cuando publica como gran cosa y a página completa una fotografía de unos vagones de metro y titulan: “Sin reversa”. Pero lo que sigue es aún más ridículo: “En un hecho histórico, llegó a la capital colombiana el primer tren del metro tras viajar casi 20.000 kilómetros desde la China…” La historia de Colombia no se fabrica a base de trenes, señores. Pero bueno, aquí cualquier cosa que pasa resulta “histórica”: histórico triunfo de un señor jugando al tejo en el Neusa; histórico triunfo de un colombiano jugando tenis en Mesitas del Colegio; ahora, dizque “histórica” la fotografía de un metro. Ese tipo de fotografías se las pueden tomar a cualquier metro en el mundo, la diferencia, es que los metros -en el mundo moderno- normalmente son subterráneos, no elevados, como el de aquí.
Ese metro elevado de aquí es copia de una pesadilla que tuvimos los bogotanos cuando era alcalde de esta ciudad el sujeto que nunca estudió nada, pero que dijo ser ‘doctor’. Sí, Enrique Peñalosa. ¿Recuerdan ustedes que él puso en su hoja de vida que era doctorado en la universidad de París? Alguna vez estando allá fui hasta esa universidad a ver si en alguna parte lo encontraba; incluso fui con mi nieto, a ver si lo veíamos en algún lado, pero ese nombre allí no aparece. Algunas personas más juiciosas pidieron constancia de ello, y así lograron comprobar que ese señor no había estudiado nunca en tal universidad; que no era doctorado ni había estudiado allá nada de urbanismo. Y aquí, ese hablapaja, que se ha hecho elegir dos veces como alcalde de Bogotá descaradamente dijo que era doctor de la universidad de París y muchos le creyeron.
Estamos esperando a que este señor se lance por tercera vez, y por tercera vez vuelva y engañe a la gente. Si ustedes les crean todavía a los políticos al estilo Enrique Peñalosa, pues salgan y voten de nuevo por él, y déjense engañar una vez más; eso sí, cuando les prometa un metro, sabrán que se está refiriendo a un centímetro, y bien elevado.
Ahora, tras de ese metro elevado hay mucha gente con intereses. Recuerdo que hay un señor que se ganaba la vida vendiendo buses y después fue alcalde de Bogotá, y su único mérito era vender buses. Creo que todavía sigue vendiendo buses y que todavía gana comisión por los TransMilenios que en el mundo se hagan. Ese señor es el mismo del que hablaba anteriormente, el mismísimo Peñalosa.
Recuerdo haber estado en Nueva Delhi cuando allí estaban desmontando su sistema de buses. Algo como TransMilenio. A ellos les pareció que no tenía ninguna razón de ser continuar usando algo tan obsoleto, cuando ya contaban con algunas líneas de metro. Vi cómo la estaban rompiendo y obviamente aplaudí. También tuve la suerte de mirar los primeros piquetazos que se le dieron al sistema TranSantiago, en la capital chilena, otro negociazo de Peñalosa con el que los embaucó y los hizo meter en el sistema de buses pegados. Sin embargo, los bogotanos creen que esto de TransMilenio es un gran invento.
Pero cómo no van a pensar los bogotanos que fue lo mejor, si el señor Peñalosa se gastó miles y miles de millones de pesos en publicidad, si no recuerdo mal fueron algo así como 300.000 millones. Ese dato lo dijimos oportunamente porque nos lo suministró la Contraloría; plata que salió de la Empresa de Teléfonos de Bogotá (ETB), del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU); de todas partes sacó plata el señor Peñalosa para pagar pautas publicitarias en los diversos medios de comunicación con los que contaba el país. A estos también les dieron su mordidita; unos pesitos por alabar todas las obras que el señor Peñalosa hacía, y no había día en que no lo mencionaran, que no lo aplaudieran.
Aparecen como haciendo una coalición para montar el próximo gobierno. Si ese chancuco sale adelante, el próximo presidente de la República de Colombia sería una persona que salga del bolsillo de Uribe Vélez y Vargas Lleras. Y así lo dice: “Uribe y Vargas cocinan fórmulas para atajar la elección del proyecto petrista”. Obviamente a ellos no les ha gustado que Petro no haya robado, que no haya cometido peculado, que no haya cometido chancucos, por eso no les gusta este gobierno. Petro se ha dedicado a gobernar, que fue para eso fue que lo elegimos, no para que hacer mangualas con el señor Vargas Lleras.
¿Se acuerdan ustedes de cómo fue la vicepresidencia del Germán Vargas Lleras? ¿Se acuerdan de ese señor construyendo carreteras? ¿y se acuerdan ustedes cómo fue el paramilitarismo de Álvaro Uribe? Si ustedes no se acuerdan de eso, sería bueno que usen la memoria, porque si hubo un gobierno donde se derramó mucha sangre de los colombianos fue el gobierno del señor Álvaro Uribe Vélez. Fueron barriles de sangre los que se derramaron. Al ver esta fotografía piensa uno que ellos están anhelando los 6.000 y más muertos que dejó la violencia oficial en esa época.
¿Será eso lo que quieren recordarnos en El Espectador cuando aparecen en una página estos dos ‘líderes’ de la derecha? Ellos son lo más representativo de la godarria de este país. Nadie podría creer que en el nacimiento del siglo 21 los dueños del partido Conservador fueran Uribe Vélez y Vargas Lleras, pero así aparecen, así se entienden, y así va a ser.
Y mientras tanto, los liberales, como siempre: en un rincón, viendo a ver a quién le piden puestos.
Hasta la próxima semana