Editor: Francisco Cristancho R.
Definitivamente este país no tiene arreglo. Enterado por algunos medios de comunicación de que ya los derechistas están buscando candidatos para reemplazar a Gustavo Petro en la Presidencia de la República, queda uno más que aterrado de lo que se nos ofrece.
Iniciemos por la señora Victoria Eugenia Dávila de Gnecco, conocida popularmente como Vicky Dávila. ¿Cómo la ven ustedes? ¡Horrible!, ¿no es cierto? Y ella aspira a la Presidencia. ¡Lo que nos faltaba! Esta señora va supuestamente a tratar de manejar este país. Si a una persona como Gustavo Petro, con esa inteligencia y esa capacidad de administración, le ha sido difícil, qué tal esta señora manejando a Colombia. Sería el acabose.
Pero también está Juan Carlos Pinzón. Este individuo fue ministro de Defensa y posteriormente embajador de Colombia en los Estados Unidos. Fue de los que nunca paraba en su embajada, pero, cuando debía pronunciarse sobre Colombia, siempre opinaba en contra. Varios son los recuerdos que tiene el país de este sujeto, al que su único mérito para ser ministro de Defensa fue haber sido hijo de un exmilitar, o haber nacido en el hospital militar, no lo sabemos bien. Quienes tuvimos que soportarlo en aquella época -en mi caso por ser representante a la Cámara-, nos dimos cuenta muy rápido de lo incapaz e inepto que es. Para él todo era bala. Ese señor no hizo nada positivo ni movió un solo dedo por la paz. Fue un pésimo ministro de Defensa; de hecho, no se conocía por Juan Carlos Pinzón sino por Juan Carlos ‘Abaleo’. Él era de los que consideraban que todo se arreglaba a plomo. Quienes no tengan recuerdo de él pueden ir a una hemeroteca y mirar qué hacía este sujeto como ministro. Todas sus propuestas tendían a tirarse aún más el país, pero ni una sola propuesta de paz.
Ahora, qué me dicen de ese otro candidato que tienen los godos: el señor Abelardo De La Espriella. Sí, el cantante. Por lo menos eso es lo que él dice, que es cantante, y que se va a dedicar a cantar. Ese individuo se debería dedicar a cantar, pero en la Fiscalía o en la Sijín.
¡Y esos son los que aspiran a ser candidatos a la Presidencia de la República!
¿Se imaginan la dupla de Abelardo para presidente y Juan Carlos ‘Abaleo’ como vicepresidente? Ahí sí quedaríamos completicos. El dúo perfecto para acabar con este país. Tendríamos que irnos para la luna, Marte o Júpiter.
Pero hay cosas placenteras. No todo es oscuridad en este país. Está de regreso en Colombia el doctor Guillermo Rivera Flórez, quien fuera nuestro embajador en Brasil. Él fue ministro del Interior y un excelente parlamentario. Tuve la oportunidad de ser su compañero de banca en el Congreso y fue un hombre de los que me acompañó. De hecho, fue de los pocos que estuvo conmigo cuando me le enfrenté a Álvaro Uribe pidiendo su no reelección. Fue entonces cuando denuncié el caso de Yidis Medina y Teodolindo Avendaño, y cuando denuncié la violación de topes para el proyecto de referendo reeleccionista. El doctor Rivera en ningún momento tuvo miedo, como otros, que cuando comencé a hablar en contra del gobierno Uribe se escondían, y me decían “¿cómo se va a meter usted con Uribe, Navas?”. El doctor Guillermo Rivera estuvo siempre conmigo, me acompañó; nunca se agachó; no mostró cobardía; por el contrario, cuando yo comencé a hacer la averiguación de cómo habían violado los topes en la campaña del referendo reeleccionista, el doctor Rivera fue de los que me acompañó a hacer las averiguaciones y a denunciar posteriormente a quienes los habían violado. Ese es un reconocimiento público que debo hacer al doctor Guillermo Rivera Flórez, quien hoy está nuevamente en Colombia y no sabemos qué pensará hacer en materia política.
Por eso a uno le da risa cuando el hijo de aquel sujeto, Andrés Pastrana, tiene la desfachatez de hablar de la pureza electoral. Además de robarse las elecciones nos mostraron a Carlos Llegas como un dechado de virtudes y convencieron a muchos de que fue un excelente presidente. Pero una persona que se presta para ese tipo de jugarretas y se atreve a robar elecciones no puede ser un excelente presidente. Un excelente presidente es un hombre honrado; aquel que no hace trampas para quitarle el triunfo a nadie electoralmente. Ellos lograron poner a ese ‘genio’ y, con los años, lograron también ponernos a su hijito. Lo cierto es que primero tuvimos que aguantarnos al papá y después a Andresito. Todo esto es lo que nos cuenta el doctor Rivera Flórez en su libro. Esa ‘jugadita’ fue la que dio lugar al nacimiento del movimiento M-19, un movimiento guerrillero del cual salió el actual presidente de la República, Gustavo Petro, porque él militó en ese grupo, y obviamente era de los que no estaban muy contentos con que se hubiese declarado ganador a quien no lo era.
¡Ese es nuestro país!
Para finalizar, llama la atención por lo curioso y es lo que llaman ahora “conspiranóicos”. Según algunos periodistas -que patean el lenguaje cada vez que pueden-, ese el término que se utiliza hoy para referirse a las personas que se reúnen buscando cometer el delito de conspiración. Cuando quieren meter a alguien o sacar a alguien, lo denominan conspiranóico. Yo realmente no conocía esa palabreja. Recuerdo que, en época de Ernesto Samper, a este tipo de gente los llamaban los conspiretas, y con ello se referían a los que se reunían con el ánimo de sacar a coscorrones al presidente. Ahora les dicen dizque conspiranóicos, lo cual me parece espantoso. Pero como quien tiene tinta y papel y tiene un periódico se cree con la libertad de patear el lenguaje, y lo hace con toda tranquilidad; ya no importa qué tan serio o falta de seriedad tenga la publicación para emplear ese tipo de términos.
En realidad, los señores que trabajan en los medios de comunicación -o de incomunicación-, patean el lenguaje cada vez que se les ocurre, y eso que dicen que trabajan en periódicos serios. Señores, no pateen el lenguaje de Cervantes ni de Lope de Vega, procuren escribir bien, sin inventarse términos ridículos.
Coletilla: Yéndome hacia lo ambiental, encuentro válida la preocupación que hay en estos días por la Amazonía. La suerte ecológica del mundo está allá. Allí está la flora y la fauna. Seamos de donde seamos tenemos que luchar para que se invierta en esa región y se le cuide. Si destruimos la Amazonía estaremos destruyendo el mundo. No podemos mirarla de lejos. Tenemos que ayudar a su gente y ayudar al mundo a salvar la Amazonía.
Coletilla II: Interesante labor la de la educadora Yenny Valencia, quien hizo de la música y el deporte un refugio para niños del municipio de Nuquí, Chocó. De acuerdo con un artículo de El Espectador, esta señora se ha preocupado por la suerte de esa gente; se ha preocupado de esos niños que serán los hombres y mujeres del futuro. ¡Bien, por la profesora Yenny Valencia!
Hasta la próxima semana.
