De Juan Carlos Jiménez Cardona se conocía poco, tal vez lo más sonoro era que había pertenecido a la unidad de trabajo legislativo del cuestionado barón electoral de Antioquia Juan Diego Gómez Jiménez, ex presidente del Senado.
Ahora , Jiménez Cardona aparece como un prominente empresario, dueño de un costoso taladro de perforación petrolera. Se presenta como supuesto estafado por una multinacional rusa que se estableció en nuestro país por conducto del propio Jiménez Cardona a través de una sucursal llamada Petropolar.
Jiménez Cardona se ha valido de sus relaciones políticas, así como del respaldo y la legitimación de su antiguo jefe Juan Diego Gómez Jiménez. Presentó a sus aliados rusos con operadores petroleros con presencia en Colombia, lo que terminó siendo una presunta estafa a los contratistas de Petropolar.
En reunión en un sector exclusivo de Bogotá, donde residen empresarios importantes y ex presidentes de la república, se puso en marcha una naciente y presuntamente fraudulenta operación comercial liderada por Juan Carlos Jiménez Cardona, quien, valiéndose de su estrecha relación con el ex senador Juan Diego Gómez y con otro senador de Norte de Santander, trajo a Colombia a la empresa rusa IGS Group Of Companies, matriz de Petropolar Sucursal Colombia.
Una fuente que estuvo presente en esa reunión me indicó que allí se recibieron como invitados a diferentes empresas del sector de hidrocarburos. A estos asistentes Jiménez Cardona y Gómez Jiménez los relacionaron con un colombiano nacionalizado ruso de nombre Hugo Jurado, experto en hidrocarburos, con pasado laboral en la gigante estatal petrolera rusa, Gazprom y también ligado a un ruso de nombre; Wladimir Pranestky. En esta reunión la presencia de Juan Diego Gómez y del otro senador fue planeada como un espaldarazo a la llegada de los rusos a Colombia, así como el supuesto interés del estado colombiano en abrirle la puerta de entrada a la multinacional rusa.
Fue así como Juan Carlos Jiménez Cardona sirvió de puente para que ese “bienoliente grupo de políticos” y él llevaran a Rusia y a Dubái a altos ejecutivos de empresas de hidrocarburos y de gas con operación en Colombia, para que conocieran de primera mano a IGS Group Of Companies, matriz de Petropolar Sucursal Colombia. Acto seguido las empresas contrataron los servicios de perforación de la rusa, matriz que era para ese entonces la segunda de mayor envergadura en ese país, afirmó la fuente.
Petropolar Sucursal Colombia llegó llegó bajo el amparo de Juan Carlos Jiménez Cardona y Juan Diego Gómez, tal como el primero de ellos dos lo declaró bajo la gravedad de juramento en una reciente audiencia pública, en la que en un aparte del video, de 1.27 minutos de duración, reconoció que su relación con la compañía Petropolar nació en Rusia por intermedio del colombo-ruso, Hugo Jurado, quien le presenta a una empresa rusa de nombre IGS Group Of Companies.
“Allí hay cuatro personas que me presentan para traer los servicios que esa compañía, la segunda más grande de servicios de perforación en Rusia, una de las más grandes del mundo y hacemos un acuerdo de voluntades para constituir una sociedad que permita desarrollar ese negocio en Colombia”, indicó ante el Juzgado 40 Civil del Circuito de Bogotá el propio Jiménez Cardona.
Más aún, Jiménez Cardona añadió que los rusos “desarrollan una estructura societaria, una especie de grupo empresarial en donde yo no participo, donde nos comprometemos, yo a poner un taladro, ellos un Know How, otro taladro y constituyen a Petropolar DMCC a través de su estructura societaria que nació en Chipre y a través de esa sucursal que ellos crearon allí en Dubái, crean la sucursal de sociedad extranjera Petropolar Sucursal Colombia. De ese acuerdo comercial que hacemos, nace mi relación con Petropar”.

En vivo y en directo, Juan Carlos Jiménez Cardona ex Asesor del ex senador Juan Diego Gómez, acepta que trajo a Petropolar a Colombia y aún así posa de víctima, un verdadero estafador ! pic.twitter.com/f7JjYpv3J1
— Fuerza del pueblo (@FuerzadelPue) October 30, 2024
Juan Carlos Jiménez ha manifestado que rompió relaciones con sus socios comerciales rusos y viene reclamando como suyo el taladro perforador que utilizaba Petropolar Sucursal Colombia, avaluado en varios millones de dólares, para lo cual se ha valido de una empresa de nombre Cleum INC., creada por Jiménez Cardona y por su esposa en Islas Vírgenes y respecto de la cual él mismo afirmó, en la referida audiencia pública, que no tiene presencia física ni operaciones en Colombia. Según sus propias palabras, Cleum Inc. fue creada en un contexto donde se buscaba establecer un acuerdo con Petropolar, pero este no prosperó porque la empresa rusa no cumplió con los 7 millones de dólares que supuestamente le corresponderían de la asociación comercial. Así, Cleum Inc. se revela como la verdadera “empresa de papel” en este entramado, incluso Jiménez Cardona admitió no tener experiencia en el sector petrolero para el momento de la llegada de Petropolar a Colombia, pero pese a su “inexperiencia” logró lo que a muchos empresarios les cuesta años, suscribir una alianza comercial con una matriz rusa de gran envergadura y experiencia para prestar en Colombia servicios de perforación a empresas de hidrocarburos y abrir en nuestro país la tan anhelada sucursal.
Los rusos de Petropolar, ante el panorama tan oscuro en el negocio, se declararon en una especie de quiebra y dejaron de operar en Colombia, no pagaron la totalidad de los servicios recibidos de sus propios contratistas y ninguno de los reales partícipes de la llegada de esa sucursal rusa a el país, Juan Carlos Jiménez Cardona y Juan Diego Gómez, se hacen responsables y buscan desviar la atención hacia las empresas de hidrocarburos y gas que en su momento celebraron con Petropolar contratos de perforación llave en mano, previas debidas diligencias de la matriz.
Indica la fuente que ahora el señalado ex presidente del Senado, Juan Diego Gómez, dice no hablarse con su entrañable amigo Jiménez Cardona, con quien, incluso, compartió apartamento por dos años en Bogotá, luego de haberlo legitimado y acompañado durante la consecución de operadores en Colombia que contrataran los servicios de perforación de los rusos.
En mi opinión como periodista de investigación, este caso no es más que el reflejo de una sofisticada organización que, valiéndose de sus influencias políticas y gubernamentales, buscaba a empresas extranjeras y nacionales con operaciones de hidrocarburos en Colombia para ofrecerles sus “servicios profesionales”, presentando empresarios de Rusia y Dubái con interés en traer sus taladros a nuestro país, los cuales suelen ser escasos en el mercado colombiano, y posteriormente, ante el incumplimiento de la empresa rusa traída por ellos mismos, se han dedicado a constreñir, a punta de acciones judiciales temerarias y escándalos en medios masivos de comunicación, a las empresas operadoras que contrataron los servicios de perforación de Petropolar, pretendiendo volverlas solidarias con la presunda estafa fraguada por Juan Carlos Jiménez Cardona y su grupo.
Otro frente de ataque emprendido por Juan Carlos Jiménez para presentarse como presunta víctima en toda esta situación, está enfocado en Andrés Olarte, presidente de Global Oil & Energy Services S.A.S., quien, según la fuente, ha “adelantado la tarea que le fue asignada, ha acudido a medios de comunicación en los que ha afirmado que fue la multinacional canadiense Canacol Energy la que trajo a Petropolar a Colombia, como una empresa fantasma, para defraudar a los contratistas de esa sucursal rusa, lo que dista en absoluto de la única realidad posible, el negocio de los rusos fue liderado en Colombia por Juan Carlos Jiménez Cardona, como él mismo lo reconoció en la mencionada diligencia judicial de hace unas semanas, era él quien tenía una asociación comercial con la matriz y la sucursal Petropolar”.
Añade la fuente, “Andrés Olarte es reconocido en el medio por no pagar sus deudas y afectar a empresas de suministro de tubería, especialmente, tal como lo evidencian procesos civiles que ya se encuentran en ejecución de sentencias, teniendo como demandantes a Ingeniería y Tecnología De Servicios S.A.S. (radicado 11001310301220230030000) y Parko Services S.A. (radicado 11001400306320180044400) y hoy día se ha confabulado con el señor Juan Carlos Jiménez para presentarse como “víctimas” de Petropolar y de Canacol”.
Juan Carlos Jiménez Cardona parece pretender posar como víctima de la supuesta estafa que, al parecer, él mismo fraguó. Fue él quien buscó a los contratistas de Petropolar Sucursal Colombia para decirles que la empresa estaba quebrada, se presentó como solidario con ellos y afirmó ser una víctima más en esta situación. Los invitó a unirse para presionar a Canacol con el fin de que esta asumiera los pagos que, supuestamente, eran obligación de Petropolar. Así también lo reconoció en la audiencia pública de semanas pasadas.
Según dos de las fuentes consultadas, Juan Carlos Jiménez Cardona ha venido exigiendo a los ejecutivos de la multinacional canadiense una tubería que no le pertenece y pasó del acoso en los pasillos del edificio en donde funciona la operadora al norte de Bogotá, a formular denuncias que estiman falsas y acciones que han sido calificadas como “abuso del derecho a litigar”, “constreñimiento ilegal instrumentalizando a la fiscalía”, ante la cual ha formulado directamente y por interpuestas personas varias denuncias sobre los mismos hechos, básicamente por un supuesto hurto de una tubería que Petropolar Sucursal Colombia le entregó, junto con un taladro como dación en pago.
Bajo esa modalidad de dación en pago” Petropolar Sucursal Colombia pretendía solventar sus supuestas deudas con Cleum INC a partir de la entrega de bienes cuya propiedad era de un tercero, incluyendo la referida tubería cuyo dueño real es Canacol Energy y que las denuncias presentadas por Gilberto Eduardo Oliveros Mondragón y Juan Carlos Jiménez Cardona resultan contener afirmaciones contrarias a la realidad, pues, a sabiendas de que la tubería era de propiedad de la multinacional canadiense, comparecieron ante la Fiscalía General de la Nación para afirmar un supuesto delito que, además, resulta imposible porque no existe el hurto de cosa propia.
Esas dobles denuncias han tenido una celeridad calificada de sospechosa a pesar de que Canacol Energy sostiene que ha aportado la documentación para demostrar la titularidad de la tubería y ha denunciado a Jiménez Cardona y a Oliveros Mondragón por falsa denuncia contra persona determinada. El mismo Anton Yakovlev ahora aparece como testigo estrella de Jiménez Cardona y de Oliveros Mondragón en contra de Canacol Energy, mientras que ni Juan Carlos Jiménez, ni Yakovlev podrían volver a Rusia debido a las consecuencias de haber supuestamente estafado a la empresa matriz que, según admisión del propio Jiménez, es la segunda más grande del sector en ese país.
Consultada Canacol Energy, manifestó que no tuvo ni tiene vinculación alguna con Petropolar Sucursal Colombia distinta al contrato suscrito para la perforación de pozos, en el marco del cual, se cumplieron todos los pagos por los servicios efectivamente prestados por Petropolar y que en ese sentido, el único llamado a atender obligaciones pendientes o incumplimientos es Petropolar, que tiene responsabilidad financiera frente a sus contratistas y no Canacol Energy.
De momento, hace curso ante el Congreso de la República un derecho de petición con el fin de establecer hasta dónde el señor Juan Carlos Jiménez Cardona utilizó la oficina del ex presidente del Senado Juan Diego Gómez Jiménez para avanzar con sus dudosas andanzas y avanza en la fiscalía un proceso en contra de Jiménez Cardona y de Gilberto Eduardo Oliveros Mondragón por la presunta comisión del delito de falsa denuncia contra persona determinada y los demás que puedan configurarse.
Juan Carlos Jiménez Cardona, una especie de supuesto “Zar de la Estafa”, intentó dar un golpe en su favor que tropezó con la declaración bajo juramento que rindió en un proceso ejecutivo de acreedores de Petropolar en el que se opuso al embargo del taladro de los acreedores de la sucursal rusa que él mismo trajo a Colombia.
Definitivamente a Jiménez Cardona le han servido mucho las influencias que adquirió a través de su puesto al lado del senador Juan Diego Gómez Cardona, al punto que pasó de ser un simple asesor de esa UTL a ser un poderoso empresario, dueño de taladros, aliado de una multinacional rusa de gran envergadura, controller de Petropolar Sucursal Colombia e incluso representante de la empresa Miura Holdings, accionaria de Petropolar en Dubái, a la cual ahora acusa de estafarlo a él y a varios contratistas que le prestaron sus servicios.
Serán las autoridades colombianas las encargadas de desenmascarar al avezado sujeto hecho en las toldas malévolas derivadas de la peligrosa mezcla de poder político y ambición de principiante.