MIAMI — El activista y creador de contenido colombiano Beto Coral fue detenido en la ciudad de Phoenix, Arizona, por agentes del ICE en Estados Unidos. Actualmente se encuentra confinado en un centro de detención de esa ciudad, según confirmó en Bogotá el también activista Levy Rincón, tras sostener una comunicación telefónica directa con el retenido.
De acuerdo con la versión transmitida por Rincón, Coral sostiene que su arresto responde a motivos políticos. El activista vincula el procedimiento con una posible orden promovida por el secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, la cual estaría relacionada con su férrea y legítima oposición a la campaña del oscuro abogado y actual candidato presidencial colombiano, Abelardo de la Espriella. Hasta el momento, ninguna agencia federal estadounidense ha emitido un pronunciamiento oficial que precise los cargos o las razones jurídicas de la captura.
Coral, quien reside en territorio estadounidense desde hace varios años, adelanta un proceso formal de solicitud de asilo político. Hasta la fecha, su defensa no ha sido notificada de anomalías ni alertas de irregularidades en su estatus humanitario. Bajo la legislación migratoria de ese país, el activista dispone ahora de dos vías legales: interponer recursos de apelación ante un juez de inmigración para frenar la medida o, en su defecto, acogerse a una deportación voluntaria hacia Colombia.
La detención ocurre en un escenario de alta tensión entre Coral y el entorno de De la Espriella. Hace tres semanas, el activista denunció públicamente que el cuestionado abogado penalista presuntamente grabó, sin autorización previa, una conversación privada entre ambos. Según el relato de Coral, en dicho encuentro De la Espriella le habría solicitado formular falsos testimonios ante una corte federal de Miami en contra del periodista Gonzalo Guillén y del dirigente progresista Gustavo Bolívar.
A raíz de este episodio, Coral instauró una demanda civil y penal en Estados Unidos contra el candidato presidencial. La acción judicial argumenta que la grabación se efectuó en el estado de Florida, una jurisdicción donde registrar comunicaciones privadas sin el consentimiento explícito de todos los intervinientes constituye un delito estatal grave.
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— Beto Coral (@betocoralg) September 10, 2025
La captura coincide además con el trabajo de veeduría que Coral realizaba en las urnas del sur de la Florida. En sus canales digitales, el activista registró presuntas irregularidades que favorecerían la campaña de De la Espriella en los puestos de votación instalados en la Universidad Internacional de Florida (FIU). Dicha sede electoral fue habilitada de emergencia luego de que la alcaldía de Coral Gables negara los permisos para votar en el Consulado de Colombia en Miami, alegando problemas de tráfico y riesgos de seguridad vial ante la alta afluencia de personas por eventos relacionados con la Copa Mundial de la FIFA. El caso permanece bajo estricto seguimiento de organizaciones de derechos humanos y de las autoridades electorales.

