África y América Latina buscan reconectarse: un foro histórico frente al lastre colonial

26 Marzo, 2026
  • Bogotá reunió a países de África, América Latina y el Caribe en un foro histórico que, como una nueva Pangea, busca reconectar regiones separadas por herencias coloniales, brechas comerciales y visiones eurocéntricas persistentes.


Por FELIPE TASCÓN RECIO**

 África, América Latina y el Caribe, estuvieron reunidas en Bogotá del 18 al 21 de marzo de 2026. Sin duda, el resultado más importante del esfuerzo diplomático de la vicepresidenta Francia Márquez, quien realizó 4 viajes al continente africano durante este gobierno que encabeza con Gustavo Petro. Para nosotros lo irónico es que este foro, cuya necesidad es obvia, haya sido el primero en la historia. Si consideramos la cercanía geográfica y el aporte de los descendientes de esclavizados a la cultura latinoamericana y caribeña ¿Qué había impedido este encuentro?

Mientras hoy nuestros continentes carecen de conexión real, sumamos 2,100 millones de personas, la cuarta parte de la población mundial, y somos 88 países, el 45% de los integrantes de las Naciones Unidas. Como lo sentenció el canciller de Ghana, Samuel Ablakwa, el nexo entre ambos lo define un crimen: 12,5 millones de personas fueron desarraigadas de África y vendidas -por delincuentes europeos- como esclavos en América. El potencial económico, social y político de hoy volver a conectarnos es enorme, pero absurdo es que el encuentro no se hubiera dado antes, y perverso que los medios de comunicación tradicionales silenciaran este foro histórico.

Otro sería el cantar si estuviéramos conectados. Vale recordar el postulado que plantea que hace 260 millones de años, todos los continentes eran uno solo: Pangea* (del griego, Pan: toda y Gea: tierra), el cual se fue separando al desplazarse las placas tectónicas. El alemán Wegener formuló esta hipótesis en 1915, viendo coincidencias en el trazado de las costas de continentes separados por océanos. El mejor ejemplo, es el ángulo cóncavo de África que parece abrazar al convexo de su hermana Suramérica. En nuestros días equivaldría a que Comodoro Rivadavia y Ciudad del Cabo fueran vecinas, mientras Brasil y todos los países del golfo de Guinea tuvieran frontera común.

Ritmo femenino implementó el encuentro CELAC-África, la declaración de la Alianza de Mujeres Africanas y Afrodescendientes, liderada por la exvicepresidenta de Costa Rica, Elsie Campbell y nuestra Francia Márquez, busca amarrar las tareas que salieron del foro. No es casual, Pangea -mujer ella- concibió féminas a todas sus hijas: África, América, Asia, Europa, Oceanía y Antártida. Hoy después de las conquistas, esclavitudes, migraciones, guerras y globalización, todas ellas son mestizas, sobre todo, nuestra América, quien en su belleza conserva las facciones de su abuela Abya Yala; y sin llegar a la blancura de su bisabuela europea, es trigueña su piel; y sus rizos son grado 3, sin llegar al pelo 4 de su bisabuelo africano. Este mestizaje le da la fuerza para trabajar y trascender y le da la dignidad para vivir, amar y ser amada.

Dussel nos diría que la separación intercontinental no se limitó a la geología. La culpa fundamental es del eurocentrismo, el aberrante concepto elevado a los altares políticos por los responsables del genocidio de la población originaria y de la “importación” forzada de población africana esclavizada. Europa y luego Norteamérica, incluso llegaron a entronizar una trampa que en el mapa global estira la tierra cercana al polo norte, la proyección de Mercator de 1569 distorsiona los continentes, aumentando en tamaño al norte global, mientras reduce precisamente a África y Sudamérica.

Esta deformación cartográfica, le ha servido al eurocentrismo para colonizar cerebros, siempre indujo la falsedad que más vale acercarse al norte y que al otro “pequeño” del sur. En el siglo XXI esta colonización mental persiste. Así, mientras esperaba el inicio del panel de comercio, oí la conversación de mi vecino, quien le contaba a su interlocutor sus nexos con la candidata de extrema derecha, y se vanagloriaba por haber vivido 3 meses del erario en un apartamento de la Gran Vía madrileña, vi su gafete, googleé su nombre y el “pobre tipo” resultó ser subgerente nacional de una entidad.

Minutos después, en el panel comercial una gerente mostraba como éxito, las 32 oficinas colombianas de promoción mercantil concentradas en el norte global, ninguna en África. Hui, me espantó la desconexión de esta burguesía burocrática con el objetivo del foro. Para ella -con tal de viaticar en Madrid- es despreciable el reto de desarrollar nuestro comercio con África que hoy no llega al 0,5% del total de exportaciones. Poco importa que mientras en la colonia los barcos esclavistas tenían rutas directas, ahora los asistentes africanos tardaron 30 y 40 horas para llegar a Bogotá.

 

 

Incierto el cumplimiento de las metas del foro, si la tarea siguiera en manos de esta tecnocracia, por eso en el 2° gobierno progresista, se necesitan cambios estructurales e incluso de burocracia. Tras huir del panel de comercio, por fortuna atraque en el de ciencia, donde el presidente de la Asociación de Universidades Africanas, Olusola Oyewole, daba en la diana: planteó que, para lograr nexos políticos y comerciales entre nuestros continentes, primero hay que descolonizar el currículo educativo y universitario. Incipiente en esta línea, se desarrolló en paralelo un foro con niñas, niños y adolescentes colombianos y migrantes africanos, latinoamericanos y caribeños, organizado por ICBF.  

Vale resaltar el mayor éxito tangible del foro: la firma de un acuerdo entre los puertos de Cartagena y Tema para establecer una línea marítima directa entre Colombia y Ghana, 3 semanas de navegación para comerciar con África. De hecho, parte del 0,5% de exportaciones citadas es de azúcar a Ghana y hoy debe hacer tránsito por Roterdam o Hamburgo, con el concebido aumento en tiempo y costo. En el foro se esbozaron muchas otras posibilidades comerciales, hacerlas realidad requiere mejorar la logística, exige el montaje de una ruta aérea de Colombia al oeste africano. El cálculo de un vuelo directo, por ejemplo, de Bogotá a Dakar, es apenas una hora más larga del que ya existe a Los Ángeles.     

Imprescindibles son también las herramientas de logística financiera. En el panel referente, el presidente del Banco Fidelity, Thomas Svanikier y el director de Creatividad del AFREXINBAK, Roosevelt Gondwe, fueron enfáticos en la necesidad de establecer corresponsalías directas entre la banca africana y latinoamericana, de eliminar límites a las transacciones por celular y de implementar un sistema de pagos en monedas propias, sin el grillete dólar. Esto combate la asimetría de la información comercial que hoy rige al planeta, ya que desde Bretton Woods todas las transacciones pasan por Wall Street o la City, desde donde no solo le hacen inteligencia comercial al mundo, sino que además nos la cobran.  

De la jornada de clausura destacan las intervenciones de Lula y Petro. El presidente brasilero resumía el foro con una frase síntesis: "Tenemos que enfrentar unidos la herencia colonial" en línea de recuperar la capacidad de indignarnos frente a la reedición colonialista que hoy esparce Washington. Mientras el colombiano, reivindicaba la suma multiétnica que somos los humanos y la posibilidad de usarla como herramienta para las soluciones: “la única manera de construir una democracia global es a partir de una humanidad diversa”. Se desprende que, sin intermediación eurocéntrica, el fortalecimiento de alianzas entre África, América Latina, el Caribe y el resto del mundo, es también el vehículo para frenar la guerra, entendida como una trasnochada cruzada para imponer la falsa supremacía occidental, blanca y cristiana.  

Armenia, el barrio, alberga el lugar donde cerré mi semana africana, el domingo 22 participe de 6 ceremonias en la casa Yoruba. La fuerza cultural del continente hermano, no deja duda cuando el Ebbo y toda la liturgia orisha siempre está inmersa y acompañada del canto y el baile, hermanándonos con África, también ganamos en alegría. Seguro me estigmatizan desde la Gran Vía, pero toda Colombia tiene ADN africano, yo reivindico el de mi trastatarabuela negra Ramona Lasprilla.

 

* Crónica transversal a los paneles del Foro de Alto Nivel CELAC-África, Colombia 2026, además las charlas colaterales con Gustavo Arias, Eduardo Castro, Julián Gutiérrez, Dorina Hernández, Arley Mena, Claudia Mosquera, Edna Valencia y Adriana Velásquez. 

** Economista y Doctor en Ciencia Política - @felipetascon57.