A más de ocho días de celebradas las elecciones legislativas y las consultas presidenciales del 8 de marzo, organizaciones y ciudadanos colombianos en el exterior han emitido un llamado urgente de alerta ante la falta de publicación completa de los formularios E-14 en el portal oficial de divulgación de la Registraduría Nacional del Estado Civil, documentos que permiten verificar el preconteo de votos y contrastarlo con los resultados oficiales.
Según denuncias de integrantes de la diáspora, el retraso es especialmente preocupante porque en muchos consulados del mundo la votación comenzó una semana antes de la jornada electoral en Colombia, como ocurre habitualmente con el voto en el exterior. Sin embargo, pese al tiempo transcurrido desde el cierre de las urnas, solo una pequeña fracción de las actas ha sido publicada.
De acuerdo con las cifras revisadas por ciudadanos que monitorean el portal de la Registraduría, apenas el 50,2% de los formularios E-14 correspondientes a Cámara de Representantes han sido cargados, mientras que para Senado la cifra alcanza el 50,5 % y para las consultas presidenciales el 50,4%.
Actas incompletas, en blanco o sin digitalizar
Entre los documentos que sí han sido subidos al sistema, los denunciantes aseguran haber encontrado múltiples inconsistencias. Algunos archivos, señalan, no contienen la imagen del acta, sino únicamente páginas con el logotipo de la Registraduría acompañadas del mensaje “página no digitalizada”, lo que impide revisar la información registrada por los jurados de votación.
En otros casos, aseguran, se han cargado formularios completamente en blanco, sin datos ni firmas. Uno de los ejemplos mencionados corresponde a la mesa 1 de la votación de consultas en Canberra durante la jornada del lunes, donde el documento publicado no contiene ningún registro diligenciado ni cuenta con las firmas de los jurados correspondientes.
También se reportan actas con información parcial o inconsistencias en la sumatoria de votos, en las que el total no coincide con los resultados consignados por lista o candidatos. En algunos de esos documentos, según la denuncia, aparece la página de firma de jurados superpuesta con el aviso de “página sin digitalizar”, lo que imposibilita identificar a los responsables de la mesa.
Otra irregularidad señalada es la aparente alteración de marcas utilizadas para indicar casillas en blanco, donde —según los denunciantes— puntos colocados para inutilizar espacios habrían sido posteriormente transformados en números para incrementar votos al partido Centro Democrático. Uno de los ejemplos señalados por los denunciantes corresponde a una mesa de votación en Miami.

Resultados atípicos en algunas mesas
En la ciudad australiana de Perth, los observadores ciudadanos también reportaron resultados que consideran atípicos. En una mesa de votación para Cámara de Representantes, señalan, los 317 ciudadanos inscritos habrían votado sin excepción, algo poco frecuente incluso en contextos de alta participación.
En esa misma mesa, según los datos observados, el partido Salvación Nacional habría obtenido 41 votos, una cifra considerada elevada en comparación con el comportamiento electoral de ese partido en las otras mesas publicadas de la ciudad, en el que solo ocupan una mínima porción de los votos totales. En contraste, los partidos más votados en esa mesa habrían sido el Centro Democrático con 59 y el Pacto Histórico con 55 votos.
Controversia por la curul internacional
Las denuncias también se concentran en la elección de la curul internacional de la Cámara de Representantes, un escaño reservado para la diáspora colombiana.
Según distintos observadores, durante el preconteo inicial el Pacto Histórico llevaba una ventaja amplia en esa votación. Sin embargo, la noche del domingo la Registraduría informó que el resultado preliminar daba como ganador al Centro Democrático, lo que generó controversia entre votantes y campañas.
Hasta ahora, señalan miembros de la diáspora, no se han publicado suficientes formularios E-14 del exterior que permitan revisar de manera independiente cómo se produjo ese cambio en el resultado, lo que alimenta las dudas sobre la transparencia del proceso.
El papel de los formularios E-14
Los formularios E-14 son las actas que diligencian los jurados de votación al finalizar el conteo manual de los votos en cada mesa. Estos documentos constituyen la base del preconteo electoral y permiten a campañas, observadores y ciudadanos comparar los resultados con los datos consolidados por el sistema informático durante el escrutinio.
Por esta razón, su publicación oportuna en los portales de la autoridad electoral es considerada un mecanismo clave de transparencia, ya que permite detectar posibles errores o inconsistencias en las cifras reportadas.
Un debate nacional sobre la transparencia electoral
Las denuncias de los colombianos en el exterior se producen en medio de un clima político tenso en el país. El presidente Gustavo Petro ha advertido públicamente sobre los distintos riesgos de fraude electoral, incluidas posibles irregularidades en actas E-14, señalando inconsistencias en múltiples mesas.
Las afirmaciones del mandatario han sido rechazadas por diferentes instituciones del Estado. El registrador nacional Hernán Penagos ha defendido la solidez del sistema electoral y aseguró que el proceso cuenta con múltiples mecanismos de auditoría y control.
Por su parte, el procurador general Gregorio Eljach ha advertido al presidente que sus señalamientos podrían afectar la confianza en las instituciones electorales y ha buscado que el Tribunal Superior de Cundinamarca le prohiba pronunciarse públicamente en ese sentido, mientras que organismos como la Defensoría del Pueblo han llamado a esperar el resultado del escrutinio oficial antes de sacar conclusiones.
Mientras continúan las denuncias y el proceso de escrutinio avanza en el país, comunidades colombianas en distintas regiones del mundo insisten en que la publicación completa y verificable de los formularios E-14 es un requisito fundamental para garantizar la transparencia del proceso electoral y la confianza en los resultados. Con ello, hacen un llamado urgente y de exigencia a la Registraduría Nacional para que cumpla con su deber constitucional de eficacia transparencia, asumiendo a cabalidad su responsabilidad en el proceso democrático, recordando que estas demostraciones de opacidad inevitablemente facilitan el fraude y llevan a la ciudadanía a la desconfianza institucional, lo que puede desembocar en afectaciones graves a la democracia y, en un contexto como el colombiano, pueden incluso derivar en actos de violencia.







