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La Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) impuso sanciones por más de ocho mil millones de pesos a cinco clubes del fútbol profesional colombiano y a la División Mayor del Fútbol Colombiano (Dimayor), tras comprobar la implementación de un sistema que restringió la libre competencia y afectó la movilidad laboral de los jugadores.
De acuerdo con la investigación adelantada por la autoridad de competencia, los clubes Boyacá Chicó, Unión Magdalena, Deportivo Pasto, Envigado Fútbol Club y Atlético Fútbol Club, intercambiaron información laboral y disciplinaria de futbolistas, con el conocimiento y respaldo de la Dimayor. Estas prácticas habrían desincentivado la contratación de jugadores por parte de otros equipos, limitando sus oportunidades laborales dentro del mercado deportivo.
La SIC determinó que, bajo expresiones como “pacto de caballeros” o “solidaridad de gremio”, los clubes involucrados incurrieron en una restricción indebida de la libre competencia. Según el organismo de control, este tipo de acuerdos no solo distorsiona el funcionamiento del mercado, sino que también vulnera los derechos laborales de los futbolistas, al condicionar su posibilidad de ser contratados libremente.
En el caso de la Dimayor, la entidad fue sancionada al comprobarse su participación y respaldo en el envío de las comunicaciones entre los clubes, lo que contribuyó a la coordinación de la conducta investigada. Para la SIC, esta actuación resultó determinante en la consolidación del esquema anticompetitivo.
“La protección de la libre competencia en el deporte es una garantía de un mercado justo, de la dignidad laboral de los jugadores y del fortalecimiento transparente del fútbol colombiano”, señaló la Superintendencia de Industria y Comercio, al destacar que la sanción busca evitar que prácticas desleales pasen por encima de los derechos de los trabajadores.
Con esta decisión, la SIC reiteró su compromiso de vigilar y sancionar conductas que afecten la competencia y los derechos de los ciudadanos, incluso en sectores con alto impacto social como el deporte profesional. La entidad subrayó que un fútbol más justo y transparente comienza por el respeto a las reglas del mercado y a la dignidad de quienes lo hacen posible dentro del campo de juego.








