
La reforma tributaria, un “suicidio político”
El diario Frankfurter Allgemeine Zeitung hace un análisis de la situación desde el inicio de las protestas hasta la decisión de Iván Duque de retirar la reforma tributaria:
“El presidente Duque se encuentra en una situación difícil. La pandemia provocó elevadas cifras de contagios y muertes en las pasadas semanas. En algunas regiones, falta oxígeno para tratar a los pacientes. Al mismo tiempo, la caída de la economía ha recrudecido masivamente los problemas sociales de Colombia. Según los economistas, al país no le queda otro remedio que introducir una reforma tributaria con el fin de elevar los ingresos estatales. Colombia debe reducir su deuda y combatir la pobreza y la desigualdad, que han crecido aún más durante la pandemia.
Por eso, Duque quiere presentar un nuevo proyecto de reforma, pero, en estas circunstancias, le resultará extremadamente difícil lograr un consenso. A once meses de las elecciones, a la mayoría de partidos les asusta dar un paso impopular. Ocho de cada 10 colombianos han admitido en una encuesta que no votarán a ningún político que apoye la ahora ya retirada reforma tributaria. Incluso dentro del conservador Centro Democrático, el partido de Duque, había oposición a la reforma tributaria, que era considerada como un suicidio político.”
“Cuando llega la noche, la Policía sale a cazarnos”
Por su parte, el rotativo Süddeutsche Zeitung apunta que, a pesar de que Duque retiró la propuesta de reforma tributaria, “las protestas no cesan. Para muchos colombianos, se trata de problemas mucho más básicos. Ya antes de la pandemia, a finales de 2019, hubo enormes protestas, dirigidas, por un lado, contra la lenta implementación del proceso de paz en el país. Al mismo tiempo, eran una señal contra la política económica liberal del Gobierno conservador, contra el elevado desempleo, la pobreza, la desigualdad en las oportunidades de formación y la violencia de la Policía y las fuerzas de seguridad. En el marco de las protestas, también hubo entonces violentos enfrentamientos entre manifestantes y policías. Entre estos últimos, se encontraba una unidad especial para combatir los disturbios, el Escuadrón Móvil Antidisturbios, abreviado como Esmad. (….) . Solo el coronavirus frenó las manifestaciones. (…).
La reforma tributaria ha supuesto la chispa que ha conducido a las actuales protestas en todo el país. La dureza con la que la Policía actúa contra los manifestantes ha conmocionado también a muchos colombianos. Al principio, el presidente Duque justificó esa violencia por los disturbios, el vandalismo y los ataques a los policías. Pero, al mismo tiempo, empezaron a circular por la red cientos de videos que parecían demostrar los brutales ataques de las fuerzas de seguridad. Los manifestantes aseguran tener mucho miedo. ‘Cuando llega la noche, la Policía sale a cazarnos’, relata una bogotana de 32 años, que prefiere quedar en el anonimato por miedo a represalias. Grupos de derechos humanos informan de que se intimida deliberadamente a los observadores o se trata de impedir que hagan su trabajo”.







