Enero 22, 2019
Septiembre 24, 2018

Un Carrasquilla más, un Carrasquilla menos

Por ALEXANDER QUIÑONES

Desde que Daniel Coronell escribió su columna sobre Alberto Carrasquilla, el país ha tenido su dosis de show mediático que incrementó después del debate de control político citado por Jorge Enrique Robledo. Donde cada uno de los senadores "serios y responsables" le dieron una murga pero que no logró ni el arrepentimiento ni el bochorno del ministro, a quien vimos hasta sonriente en su cita para el show. Según las palabras de Lara Restrepo "el esquema que se organizó y estructuró de endeudamiento de los municipios mas pobres de Colombia a través de estos bonos fue leonino y destructor de valor, básicamente se perdió un billón y un cuarto de pesos, el setenta por ciento de los acueductos no se hicieron lo que equivale a 350 K millones de pesos y desde ese entonces se ha pagado 800 K millones de pesos de intereses simples en estos años". Con este dinero según Lara Restrepo se puede pagar una lista interminable de asuntos que el país necesita como por ejemplo 39 K pensionados al año con sus 13 mesadas salariales; 40 K jóvenes con Ser Pilo Paga, y un largo etcétera.  Robledo también dijo verdades de a puño: empezó diciendo que Carrasquilla  maltrató de manera feroz a 117 municipios de Colombia y también aseguró que Carrasquilla  y otros se enriquecieron con esta maniobra corrupta y sucia para con un pueblo que les confía el cuidado y buena administración de sus recursos. 

Vimos el debate y "nos deleitamos" con el escarnio público al que fue sometido el ministro que tiene un prontuario de digno representante del partido político Centro Democrático, un hombre que está involucrado, por ejemplo, con evasión de impuestos y la quiebra de la EPS SaludCoop.  Jorge Robledo nombró la contratación del ministro para una consultoría durante la intervención de la EPS, la participación de su socia Lia Hennan en Sanitas y su contrato en Grupo Aval. Robledo explicó que durante el proceso de intervención de la extinta Saludcoop, Carrasquilla fue contratado por Guillermo Rozo como asesor para entregar recomendaciones sobre el camino legal que debía tomar la empresa para evitar que la Superintendencia de Salud la liquidara. El contrato tenía un valor de $139 millones, de los cuales el entonces consultor recibió el 50% pero jamás entregó el informe final por lo que no recibió la mitad restante del pago.  Dicha consultoría, agregó Robledo, le habría servido al ministro para obtener información privilegiada sobre la EPS y se convirtió en parte de la Junta Directiva de Sanitas en Colombia, EPS que en principio había mostrado su interés en comprar Cafesalud y Saludcoop. De ahí la siguiente jugada del gran negociante Carrasquilla: Lia  Hennan, socia de Carrasquilla, “resultó de presidente de la Junta Directiva de Cafesalud y resulta que Cafesalud y Saludcoop se convirtieron -en  Medimás  y resulta que Sanitas partició en ese negocio de Medimás”.  

Sin duda,  una joyita para mostrar que tiene el partido de Uribe! Todo parece indicar que Carrasquilla hace esfuerzos inmensos para superar con creces a Andrés Felipe Arias, un hombre probo según Álvaro Uribe Vélez. No cabe duda de que los hombres probos del expresidente son todo menos eso. Su moral parece funcionar en un mundo paralelo al cual solo él, sus secuaces y fanáticos  tienen acceso. Ya se viene sabiendo que cuando Uribe dice probo, lo que hay es un culpable que se llena los bolsillos con el erario.

Para el  economista Salomón Kalmanovitz, Carrasquilla "tuvo dos serios problemas éticos: ofreció una rentabilidad elevada, como si se tratara de activos de alto riesgo, y les ofreció a municipios sin capacidad administrativa préstamos a tasas de interés tan onerosas que no podían pagarlas, forzando a que el Gobierno nacional saliera en su rescate."    

Así saltó la liebre y ya sabemos cómo terminó esa historia. De los 116 municipios que fueron estafados, 85 no pudieron concluir las obras y el dinero fue a dar a los bolsillos de administradores corruptos que sabían que el problema sería para los  siguientes alcaldes de esos municipios. Las preguntas que se desprenden de este  bochornoso y trágico caso son muchas, empezando por el rastreo y seguimiento que tuvo que hacer Coronell a esos bonos desde la empresa de Carrasquilla en Panamá:   ¿Estuvieron sometidos a los impuestos nacionales por estas transacciones? ¿Se trató de una operación de lavado de activos como otras en que se especializaba MossacFonsecaen en Panamá?   ¿De cuánto fue el detrimento patrimonial de la nación y los municipios?  Algunas de estas preguntas ya tienen respuesta; otras están siendo investigadas por las autoridades competentes. Como lo señaló el senador Lara Restrespo y Kalmanovitz lo confirma en una de sus columnas, el desfalco fue enorme: "El 70 % de acueductos que no se terminaron ($350.000 millones) más otros $800.000 millones de intereses simples en 15 años. Esa agua sí que fue preciosa. "

Pero qué podemos sacar en claro de todo este detrimento a la Nación, más precisamente a los pobladores de esos 85 municipios que no tuvieron las obras que se les prometieron para tener agua potable en sus casas, un recurso indispensable para la vida y la salud pública.  Lo primero que yo veo claro es que a Carrasquilla no le va a pasar nada, ni renuncia va a presentar, mucho menos tendrá cárcel. O sea este caso va a ser como otros tantos de corrupción que ha vivido el país y todo va seguir igual o peor porque la vara se coloca cada vez más alta para aquellos que logran pasar sin recibir castigos ni penas ejemplarizantes. Es decir: un Carrasquilla más, un Carrasquilla menos, todo deviene en pobreza para el pueblo y riqueza para sus gobernantes. La única pero lejana solución que veo es que la sociedad civil se fortalezca y exija cambios estructurales en un país que le dice no a la paz y sí a la corrupción.