WASHINGTON – En una sesión extraordinaria de la Organización de los Estados Americanos (OEA) solicitada por Colombia, celebrada este martes, la delegación de China expresó un enérgico rechazo a las declaraciones del representante de Estados Unidos, a las que calificó de “innecesarias, injustificadas y falsas”. El pronunciamiento se produjo en el marco del debate regional sobre la situación en Venezuela y la seguridad en América Latina y el Caribe.
Durante su intervención, China condenó el uso de la fuerza contra un país soberano y su liderazgo, al considerar que tales acciones violan el derecho internacional, menoscaban la soberanía venezolana y ponen en riesgo la paz y la seguridad regional. La delegación instó a Washington a respetar los principios de la Carta de las Naciones Unidas, abstenerse de interferir en los asuntos internos de otros Estados y retomar el camino del diálogo y la negociación.
El representante chino subrayó que la cooperación entre China y Venezuela se desarrolla entre Estados soberanos y conforme a sus marcos legales, y afirmó que los derechos e intereses legítimos de su país deben ser protegidos de acuerdo con el derecho internacional y nacional. Asimismo, defendió que los países de América Latina y el Caribe tienen derecho a elegir sus propios modelos de desarrollo y socios de cooperación.
En el cierre de su declaración, China sostuvo que su presencia en la región se basa en la igualdad, el respeto mutuo y el beneficio compartido, y que no busca esferas de influencia. Reiteró su disposición a profundizar la cooperación con los países de la región y con la OEA, con el objetivo —dijo— de contribuir a una América Latina y el Caribe “más prósperas”.
El texto de la declaración China es este:
“Las declaraciones del respetado representante estadounidense sobre China son innecesarias, injustificadas y falsas, por lo que quisiera expresar mi firme insatisfacción y oposición. En lugar de inventar y acusar, Estados Unidos debería reflexionar sobre sus propios actos arbitrarios y hegemónicos.
El uso de la fuerza contra un país soberano y su líder viola gravemente el derecho internacional, menoscaba la soberanía de Venezuela y amenaza la paz y la seguridad de la región LAC. China se opone firmemente a ello. Instamos a Estados Unidos a que respete el derecho internacional, los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas, deje de interferir con la soberanía y la seguridad de otros países y retome la vía del diálogo y la negociación.
Se debe respetar la soberanía de Venezuela, así como su derecho a gestionar sus asuntos conforme a su propia legislación. La cooperación entre China y Venezuela se realiza entre dos países soberanos y se lleva a cabo de conformidad con sus respectivas leyes. Toda cooperación de este tipo, ya sea con Venezuela u otros países de la región, y los derechos e intereses legítimos de China deben protegerse de conformidad con el derecho internacional y nacional.
En conclusión, quisiera destacar que China siempre ha llevado a cabo sus intercambios y cooperación con los países de ALC y la OEA sobre la base de la igualdad, el respeto mutuo y el beneficio mutuo. No busca esferas de interés ni se dirige a ninguna de las partes. Su presencia en la región aporta beneficios tangibles, por lo que es elogiada y bienvenida. Los países de ALC tienen derecho a elegir sus vías de desarrollo y socios de cooperación. China, como buen amigo y socio duradero, está dispuesta a continuar su cooperación con los países de ALC y la OEA para lograr una región mejor y más próspera”.
